No difícil admitir que la música clásica es una de las disciplinas más demandantes; además de exigir una entrega total al ejecutante, también debe lidiar con los prejuicios del público que no siempre está acostumbrado a acudir a presentaciones de música de cámara.

De ahí que sea ampliamente celebrable que una joven mexicana adquiera reconocimiento internacional en esta disciplina. Tal es el caso de Dana Zemtsov, una violista mexicana que desde muy joven ha brillado en auditorios internacionales por su sagacidad y su rigor a la hora de ejecutar piezas clásicas.

Desde Austria y Portugal, hasta Holanda y Alemana, Zemtsov se ha presentado en múltiples ocasiones y ha obtenido múltiples reconocimientos internacionales. Sus giras la han llevado a Rusia, Estados Unidos y toda Latinoamérica. Igualmente ha tenido la oportunidad de tocar con orquestas internacionales de Italia, Holanda y Ucrania.

Desde que firmó en 2013 un contrato exclusivo con la discográfica Channel Classics, Zemtsov ha editado dos discos con amplio reconocimiento crítico internacional: Enigma y Romantic Metamorphoses.

Ante un currículum de esta magnitud la pregunta natural es cómo ha sido recibida Zemtsov en su propio país, México, donde nació en 1992. Afortunadamente Dana Zemtsov se presentará en México el 11 y 12 de noviembre en la Sala Nezahualcóyotl, acompañada por la Ofunam. En ambas fechas habrá un programa especial compuesto por obras de Bartók, Chaikovski y Laidov. La dirección en estas presentaciones estará a cargo de Massimo Quarta.

Paralelamente, la UNAM misma propuso a Zemtsov como candidata para el Premio Nacional de la Juventud. Los méritos de Zemtsov no son menores y no dudamos en que podría ser una seria candidata a llevarse la presea que reconoce los logros y propuestas del talento joven mexicano.

De parte de Plumas Atómicas, los invitamos cordialmente a que acudan el 11 y 12 de noviembre a la sala Neza a presenciar a un orgullo nacional que ha rejuvenecido la música de cámara.