Danica Roem ha hecho historia al convertirse en la primera legisladora electa trans en los Estados Unidos; y, como si no fuera lo suficientemente genial la noticia, además toca en una banda de metal.

Desde hacía meses, Roem había cobrado notoriedad por ser una mujer trans en una banda de metal, pero su exposición mediática fue mayor al hacer saber que buscaría ser representante por el partido Demócrata en uno de los estados más conservadores de la unión americana. (Vía: Vice)

Visto así, la victoria de Danica Roem en las boletas es doblemente celebrable pues además derrotó al tristemente célebre legislador Marshall que hace muy poco estuvo a punto de lograr que el estado sureño aprobara una ley que buscaba impedir a las personas trans usar el baño acorde a su identidad de género.

A lo largo de los años Danica Roem sufrió múltiples ataques por ser una mujer trans pero, por fortuna, lejos de desanimarse, buscó revertir el desprecio y la intolerancia desde la política, uno de los bastiones que siguen siendo de difícil acceso para las minorías trans en el mundo.

Las victorias de la comunidad LGBT en el ámbito político y económico suelen tener un matiz especial pues son dos de los campos donde la marginación es más cruda.

En México, por ejemplo, ya hemos tenido legisladoras transgénero, sobre todo en comunidades menos prejuiciosas como en Oaxaca, pero la victoria de Roem es doblemente especial por haber ocurrido en uno de los estados más conservadores de Estados Unidos.

Hacen falta más empresarios, políticos y figuras públicas que ayuden a dar visibilidad a la comunidad trans y les otorguen el poder necesario para vivir en paz, como el resto de las personas cis-género.

Por lo pronto una buena forma de celebrar la victoria de Roem es dándole una oportunidad a su banda de trash Cab Ride Home. Ojalá más personas trans de Estados Unidos y de México se animen a ingresar a la política.