Un operativo conjunto entre el FBI, la DEA, la Fiscalía de Chihuahua y la Policía del estado logró la captura de 26 estadounidenses que entraron ilegalmente a México tras ser acusados de pedofilia; entre ellos está Orson William Black, Jr., supuesto líder del grupo buscado desde el 2006 por el FBI.

En las inmediaciones del rancho “El Negro”, en la zona menonita de Chihuahua, fueron asesinados tres ciudadanos estadounidenses el pasado 10 de septiembre. Aunque no se ha detenido a nadie por esas muertes, la investigación de la Fiscalía desenredó un caso que, para el FBI, estaba entre sus más buscados desde el 2006. (Ví: Sin Embargo)

Black había sido sentenciado por media docena de cargos por abuso sexual de menores en Arizona, pero logró escapar de las autoridades, se separó de su religión y formó una secta de la que se decía  su profeta. En diversas ocasiones, antes de la sentencia, varias esposas de Black lo habían acusado de años de maltrato y violencia física y sexual: casos de menores de 12 y 17 años con las que “se casó” y tuvo varios hijos.

En este operativo, en el que participaron por lo menos cien efectivos, se decomisaron 13 camionetas, 7 motocicletas, dos vehículos “razor” y varios animales disecados que ya fueron enajenados por la Fiscalía. (Vía: El Universal)

Las autoridades ya investigan cómo  Black y su grupo de seguidores lograron no sólo entrar ilegalmente al país, sino, además, de hacerse con tierras y propiedades sin alzar la atención de las autoridades locales.

Los vecinos del rancho “El Negro” no tenían conocimiento de con quién compartían terreno, Black y sus acólitos eran ajenos a las costumbres y forma de vida de la comunidad menonita, por lo que fueron tratados con distancia. A lo mucho, asumían que se trataba de un grupo de jóvenes que vivían en una comuna. (Vía: Proceso)

Hasta el momento, ni la Fiscalía de Chihuahua ni el Instituto Nacional de Migración han definido la situación legal y migratoria de los detenidos.