¿A ustedes les daba una tremenda flojera que sus abuelas los pusieran a rezar de chiquitos, con una hueva tan inmensa que sentían que se iba a dormir ahí mismo a los ojos de Dios? Pues no están solos: rezar puede dar sueño; si no nos creen, pregúntenle al mismísimo Papa Francisco quien admitió que a veces se queda dormido mientras reza.

Y es que al parecer eso del coyotito religioso no es exclusivo de los niños malcriados. El Papa admitió para un programa de televisión que a veces le dan ganas de hacer la meme mientras reza… y lo cumple. 

A su favor, el Papa Francisco tiene ochenta años de edad; y todos saben que un súper poder de la vejez es poderse dormir en cualquier momento en cualquier lugar. Además, el Papa debe rezar por espacios sumamente prologados de tiempo. Literalmente a veces un pontífice se la pasa tooooodo el santo día rezando.

Eso sí, el Papa Francisco alegó que eso de dormirts mientras se platica con Dios no es exclusivo de los pontífices octogenarios. De su lado de la cancha están muchos santos que admitieron en su momento que el encuentro con Dios primero les provocaba éxtasis y luego les daba sueñito; para ejemplo está el éxtasis de Santa Teresa que no es muy distinto al éxtasis etílico de Lindsay Lohan.

Francisco: no estás solo; ahí están los éxtasis de Santa Teresa y Lohan.

Sí, tal cual, así de mal como lo pensaste: eso del cansancio luego del encuentro divino es como el coyotito después después de echar pasión.

Ahora bien, no es el único papa que se ha quedado dormido. Benedicto fue famoso por quedarse dormido durante una misa en 2010; así que Francisco no es el único.

Lo que sea de cada quien, el Papa Francisco, mucho más carismático que el anterior, se ha vuelto célebre por esa clase de declaraciones, un tanto irreverentes, que buscan por un lado actualizar un poco a la Iglesia Católica.

Igualmente, Francisco es el papa más liberal que se haya tenido en mucho tiempo, aun si no ha impelido con las reformas que prometió al inicio de su pontificando: aún las mujeres no pueden oficiar misa y la postura oficial de la Iglesia hacia las minorías sexuales sigue siendo conflictiva, aun si el mismo Papa, muchos padres y feligreses de buena gana quieren ver una Iglesia sin prejuicios que admita a todos por igual.

Pero de momento, una Iglesia más abiertamente progresista es un sueño guajiro como los que tiene el Papa mientras reza. (Vía: The Guardian)