Una de formas más frecuentes en que la comunidad LGBT es marginada es a la hora de buscar acceso al sistema de justicia. Cuando denuncian una agresión homofóbica o transfóbica no es infrecuente que su caso se deseche por ignorancia o por las burlas de la misma policía. De ahí que haya nacido LGTBIpol, un grupo de policías LGBT que busca cambiar la institución.

Una de sus principales acciones es combatir la discriminación al interior de una corporación que nunca ha sido sensibilizada para atender correctamente a la comunidad LGBT.

Elena Sánchez, integrante del movimiento entrevistada por El Universal, alega que es común que lo policías reciban las denuncias de homofobia sin las armas adecuadas ni la preparación correcta para atender a los denunciantes. Por otro lado es común que simplemente no dejen proceder una denuncia pues la identidad de género de quien demanda no coincide con la del carnet oficial.

La misión de este grupo se centra en dar pláticas de sensibilización para que el resto de los policías aprenda a atender correctamente esta clase de demandas y a este sector de la población.

“Es común que las denuncias de la comunidad LGBT sean desechadas con burlas y discriminación”.

Paralelamente, están en un esfuerzo para que más integrantes de minorías sexuales al interior de la corporación salga del clóset. Por si fuera poco, también dan charlas conferencias en la escuela para prevenir el bullying y la discriminación hacia las minorías sexuales.

Aunque al principio no recibieron la mejor de las bienvenidas entre el resto de la policía española, con el tiempo y las charlas han logrado sensibilizar a muchos elementos del cuerpo policiaco.

Y aunque poco a poco el grupo ha crecido, incluso se les han unido elementos heterosexuales a favor de la diversidad, los integrantes de LGTBIpol no son bien vistos por la dirección de la policía española. (Vía: El Universal)

A nosotros nos encantaría ver una organización semejante a la LGTBIpol al interior de las fuerzas policiacas mexicanas, para que denunciar no sea un doble problema para las minorías sexuales. ¿O apoco no les gustaría a ustedes también?