Maestros y padres de familia de alrededor de 300 escuelas del estado de Guerrero decidieron cerrar los planteles debido a amenazas de grupos delictivos que se ubican en la zona de la montaña, en los municipios de Chialapa, Zitlala, Atlixtac, Ahuacuotzingo y José Joaquín de Herrera.

Las amenazas se presentaron después de reanudar las clases tras el sismo del 19 de septiembre, así lo informó el vocero de Seguridad de la entidad, Roberto Álvarez Heredia, se tenía previsto reanudar el pasado lunes pero los mismo profesores decidieron no asistir a los planteles hasta que existan las condiciones de seguridad para la toda la comunidad de estudiantes y académicos.

Álvarez Heredia detalló que no ha habido ninguna víctima de una agresión directa y que las amenazas son recibidas vía redes sociales, por esta razón autoridades pidieron que las instituciones vuelvan a clases, desde el lunes pasado, sin embargo, “muchas escuelas siguen en cierre por el temor que provocan las amenazas“. (Vía: Animal Político)

Apenas el pasado 6 de noviembre, el rector de Universidad Autónoma de Guerreo (UAG), Javier Saldaña Almazán, expresó que estudiantes de la preparatoria 26 de Chilapa llevan un mes sin clases por la violencia e inseguridad en el municipio.

Esta preparatoria está ubicada en el barrio de San Antonio, en una calle que en pocos metros se convierte en un camino que lleva a las comunidades del Paraíso, Santa Catarina que a su vez son colindan con los poblados en donde se encuentran instalados Los Ardillos. Este camino un paso para que los grupos criminales instalen retenes. (Vía: El Universal)

En esta región del centro de Guerrero, desde hace cuatro años los grupos delictivos Los Rojos y Los Ardillos, disputan la plaza en la región.

Entre el 9 y 14 de mayo de 2015 un grupo de 300 personas armadas tomó la ciudad de Chilapa, cabecera municipal del municipio del mismo nombre, durante esa toma, fueron desaparecidas más de 30 personas. (Vía: Huffington Post)

Tanto estudiantes como profesores han decidido continuar en comunicación vía WhtasApp o en en Facebook, en donde se dejan los trabajos a realizar para no perder del todo el ciclo escolar.

Pero algunas escuelas tomaron valor para cumplir las indicaciones oficiales, por ejemplo, una secundaria de Zitlala que intentó reiniciar clases; pero testimonios de profesores argumentaron que recibieron un mensaje ese mismo día de un grupo delictivo que los obligó a volver a cerrar la escuela. 

Chialapa se convirtió en el segundo municipio más violento de Guerrero, después de Acapulco, si bien el gobierno federal y estatal ha decidido que policías de todos los niveles se instalen en el municipio, esta medida sólo ha incrementado la violencia.