Resulta que el inmueble de la calle Álvaro Obregón 286 en la Colonia Roma, colapsado durante el sismo del pasado 19 de septiembre y en donde murieron 49 personas, operaba de forma irregular ya que no contaba con una Constancia de Seguridad Estructural que le permitiera funcionar como un centro de trabajo.

Dicha constancia es la que avala que un inmueble cuenta con la estructura adecuada para resistir un sismo, así como la infraestructura adecuada para enfrentar cualquier situación de emergencia. Es decir, dicho documento valida que un edificio se encuentra en regla, no solo en el sentido de su conformación estructural, sino también que cuenta con salidas de emergencia, extintores y demás dispositivos de seguridad.

irregularidades Álvaro Obregón

En ese sentido, el edificio de Álvaro Obregón estaba operando de forma irregular, ya que el Reglamento de Construcciones de CDMX establece que es obligatorio para los inmuebles clasificados como A y B1, contar con una Constancia de Seguridad Estructural expedida por un Corresponsable de Seguridad Estructural, la cual debe renovarse cada 5 años.

El inmueble de Álvaro Obregón estaba clasificado en la categoría B1, en la cual están considerados los edificios habitacionales o de oficinas con más de 50 ocupantes, por tanto, son considerados como zonas de riesgo ante cualquier emergencia, por lo que no solo se requiere la Constancia de Riesgo, sino también un visto bueno de operación y seguridad que debe adjuntarse al dictamen.

Álvaro Obregón 286

Todas estas reglamentaciones no fueron cumplidas por el edificio de la colonia Roma en donde laboraban más de 100 personas, solo en el despacho de contadores trabajaban más de 80 personas.

Según Tonatiuh Balanzario, miembro de la Sociedad Mexicana de Ingenieros, señaló que muchos edificios en CDMX que son centros de trabajo no cuentan con estas constancias de seguridad, debido a que los gobiernos delegacionales no son estrictos en la aplicación de la reglamentación de la construcción, por tanto, “hay administraciones que lo piden y otras que no lo piden”. (Vía: Reforma)