Cada candidato presidencial para el 2018 parece que también tiene alma de escritor (o al menos tiene en sus manos las almas de varios a los que no acreditarán, quién sabe). Rafael Moreno Valle, Margarita Zavala y hasta Ricardo Monreal, que ni candidato terminó siendo, sacaron libros para sus campañas. Sólo era cosa de tiempo para que Andrés Manuel López Obrador hiciera lo mismo: ya está en formato electrónico pero pronto se publicará en físico su autobiografía Este soy.

Autobiografía de AMLO: 'Este soy'
Autobiografía de AMLO: ‘Este soy’

A medio camino entre un folleto y un libro muy delgadito, la autobiografía del ex jefe de gobierno del originario de Macuspana, Tabasco, cuenta con 74 páginas de un estilo que, la verdad, es bastante fácil de leer. Acompañado de imágenes y fotografías suyas, de su familia y de su carrera política, Este soy podría ser un acercamiento quizá más estético a su personaje que los spots, los decires o los memes.

La intención del libro era ser un guión para el documental en el que Epigmenio Ibarra, documentalista, productor y director de cine y televisión siempre cercano a López Obrador, está trabajando. El largometraje, que tendría el mismo título que la pequeña autobiografía, siguió su camino y, según él mismo lo relata en la introducción al libro:

“Elaboré este pequeño texto como guía para la realización del documental Esto soy, producido por Epigmenio Ibarra. Sin embargo, por razones de tiempo y por tratarse de otro género, en el audiovisual no se reprodujo ni completo ni literal, por eso decidimos publicar dicho escrito acompañado de imágenes” (Vía: Huffington Post)

Para Andrés Manuel, a diferencia de sus otros competidores editoriales (y de boleta) el libro sí tiene una intención política y electoral: desmentir a “los calumniadores”; algo encomiable, luego de que, por mucho, es uno de los personajes más atacados por políticos, columnistas y críticos por igual. (Vía: Proceso)

Quizá lo único que quedaría de comentarle al que será por tercera vez candidato a la presidencia, es que las autobiografías no son la mejor forma de “denostar denostaciones”: el personaje central es el que tiene la voz y el poder siempre, es el que guía al lector, por lo que es él quien decide qué mostrar y qué no… Pero bueno, ¡qué va a saber uno!