La entrada del frente frío número 4 trajo lluvias intensas en buena parte del  país; sin embargo, para la comarca lagunera, las precipitaciones provocaron una situación de emergencia a lo largo de todo el día de ayer.

La ciudad de Torreón, Coahuila, fue la más golpeada por las precipitaciones. Comenzó a llover alrededor de medio día y, para las 3 de la tarde, los cuerpos de seguridad comenzaron a recibir llamadas de auxilio en colonias como Victoria, donde un canal cercano se desbordó y provocó que el nivel del agua llegara hasta a los dos metros de altura. (Vía: El Siglo de Torreón)

 

Personal del Ejército, Policía Federal y Fuerza Coahuila fue enviado a la zona. Ahí, y desde el terraplén de las vías ferroviarias, pudieron rescatar a personas mayores, menores de edad y otras personas que así lo necesitaron.

La situación de alerta fue generalizada en Torreón, por lo que se implementó el plan DN-III E para asistencia a la población civil. (Vía: Vanguardia)

Varios edificios colapsaron por la lluvia y zonas completas siguen inundadas. Será cuestión de días, todavía, para que las autoridades puedan entrar a los edificios y hacer un dictamen sobre su habitabilidad.

El hospital de regional del ISSSTE tuvo que ser evacuado, pues también se inundó: toda la primera planta, donde se encuentra la farmacia, los tomógrafos y un quirófano (donde se estaba practicando una cirugía) resultaron afectados. Todavía no se sabe el impacto que esto tuvo en las instalaciones y el equipo. (Vía: Milenio)

En tan sólo unas horas, Torreón recibió casi el 20% de toda la lluvia que cae anualmente. Ya sin mantos friáticos que sirvan de “amortiguadores” (la laguna fue lenta pero constantemente desecada desde principios del siglo XX), las inundaciones, aunque más espaciadas entre ellas, son más fuertes.

Nadie en ningún lado se salva del cambio climático… ese mismo que “no existe”.