Tres pueblos inundados, más de 600 familias desplazadas y una empresa vinculada a escándalos de corrupción, integran el proyecto de la construcción de la presa El Zapotillo, que el gobierno mexicano y el estado de Jalisco están dispuestos a seguir pagando.

Hace más de un mes, les contábamos sobre la resistencia de los tres poblados (Temacapulín, Acasico y Palmarejo) que muy probablemente serán inundados, sobre su lucha legal desde hace más de 5 años y de como esta vez, la ONU a través del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos(UNOPS), negligentemente solapó el proyecto de los inversionistas, como fue denunciado por activistas.

Pero este conflicto por el agua no sólo involucra a las localidades de Jalisco pues, todo el proyecto tiene como propósito, según los gobiernos estatales de Jalisco y Guanajuato, “garantizar el suministro de agua potable para más de 1,5 millones de habitantes de las dos entidades.” (Vía: El Universal)

Pero ¿cómo llegará el agua de la presa El Zapotillo hasta Guanajuato?

En 2011, la empresa española Abengoa, ganó la licitación para capitalizar y trasvasar el agua contenida en la presa el Zapotillo (que construye la empresa mexicana-española Fomento de Construcciones y contratas FCC), por medio de un acueducto de 140 kilómetro, el cual cruzará desde Cañadas de Obregón, Jalisco, hasta León, la capital industrial de Guanajuato.

El contrato de Abengoa fue por mil 600 millones de pesos para traer el agua y venderla, desde Río verde, Jalisco, a Guanajuato, pero, la obra lleva seis años frenada por la defensa del territorio y por un mandato de la Suprema Corte de Justicia, el cual “suspendió” parte del proyecto.

“Además, la empresa española se declaró insolvente en 2015, cobra los réditos del proyecto por el cual no ha puesto una sola piedra y, usa los contratos como garantía para pagar deudas.” Afirma un reportaje de la International Center for Journalists (ICFJ). (Vía: CONNECTAS)

Pero eso no es todo, en el reportaje de la ICFJ en el que participa Pie de Página y El Universal pone la cartas sobre la mesa y cuestiona, ¿por qué el gobierno mexicano decidió invertir en un empresa quebrada.

La situación es la siguiente, la deuda de Abengoa asciende a 6 millones de euros y para la empresa española, México es su padre salvador, pues gana licitaciones en nuestro país para adquirir deudas en otros países. ¿Pero de dónde saca México para pagar las deudas ajenas? De un mecanismo bursátil basado en invertir recursos públicos que provienen de las pensiones de los trabajadores mexicanos.

“El proceso es simple: el gobierno emite unos bono, llamados CKD para financiar ‘desarrollo’ [proyectos de industria, energía, infraestructura, incluyendo la compra de tierra para proyectos futuros]. Los bonos son administrados por la empresa Pranack Capital, subsidiaria de Artha Capital. En mayo del 2017, la propia empresa anunció el acuerdo entre Pranack y Abengoa para ‘impulsar’ las obras de El Zapotillo'” (Vía: El Universal)

Este mecanismo del gobierno es legal pero ¿por qué hacerlo con un empresa en quiebra? De hecho Abengoa tienen 52 contratos con Pemex, la Comisión Federal de Electricidad y con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), por obras concesionadas entre el 2003 y 2015.

Y peor aún, ¿por qué el gobierno invierte en proyectos obsoletos?, pues, como afirma la ingeniera ambiental Alessia Kachadourian, la presa no asegura los 119 millones 837 mil metros cúbicos que exige Guanajuato para sus abastecimiento.

Y todavía, peor, peor, aún, “el modelo de embalses sobre ríos y trasvases de una cuenca a otra es caduco.” Afirmó el ingeniero y rector del Centro Universitario de Tonalá de la Universidad de Guadalajara quien además sentencia:

“Es una aberración enviar caudales de una cueca a otra, (…) y antes de proceder con tales cambio, como indica la UNESCO, aún si fuera técnica e hidráulicamente viable se deben valorar consideraciones sociales y ambientales”.

Temaca resiste, pero el gobierno una vez más está de lado de las empresas extranjeras que de las mas de 600 familias afectadas.