Querido usuario de Facebook:

Mi primer acoso ocurrió cuando yo tenía alrededor de ocho años. Iba sentada en un autobús y él se presionó contra mí. Recuerdo vagamente no entender lo que ocurría, sentir pavor y confusión; pensé que quizá me lo estaba imaginando y que alguna persona quería pasar y él se había visto obligado a encimarse para abrirle camino. Pero el hombre permaneció ahí y calló mis pensamientos.

He tenido otras experiencias que tú no: sentí la más horrible vergüenza la primera vez que alguien me tocó, mi profesor de secundaria se dirigió a mí como “princesa” aunque le pedí que no lo hiciera, escogí pantalones conscientemente siempre que usé el transporte público, me siguieron en una calle vacía y salí corriendo, lloré de coraje e impotencia cuando un amigo me trató como estúpida, un profesor de la preparatoria no permitió que fuese su asistente porque era mujer, perdí la cuenta de las veces que me acosaron verbalmente con luz de sol o de luna.

usuario maternidad

Cuando afirmas que la violencia no tiene etiquetas, pareciera que compartiste estos días conmigo; que la violencia que tú experimentas es esta. Cuando escribes que hay que dar “un paso atrás” y ver el “panorama completo”, que “toda violencia es condenable”, es como si a ti también te hubieran presionado en el camión cuando tenías ocho años, como si también tú hubieras tenido miedo todas las veces que yo lo tuve caminando sola. Querido usuario de Facebook, ¿de verdad apostarías tu vida a que así ha sido? ¿A que a mí me miran como a ti en la calle? ¿A que tú, , has compartido mi vida y la de las mujeres que conoces?

Condenar la violencia es noble, pero lo es más reconocer la violencia que uno mismo reproduce. Piensa, usuario, que no reconocer lo que otras hemos sufrido es una forma de violencia. Fingir que estamos en la misma situación no sólo es una mentira, también es un insulto para quienes nos sabemos dolorosamente distintas; somos la Otra, vulnerable, desnuda, carne para el deleite ajeno. Cuando cuestionas la tipificación del feminicidio descartas el sufrimiento de todas las mujeres, pero cuando lo cuestionas con el pobre argumento de que “toda violencia es reprobable”, es una burla.

usuario feminicidio

Hoy caigo en la cuenta de que aunque te escriba de forma tan directa y lo comparta con más usuarios de Facebook, quizá tú y algunos estarán de oídos sordos desde que lean la primera línea. Entiendo. Es sencillo no cuestionarse los propios privilegios, pretender que lo que cambiará el mundo será All Lives Matter y que debería ser humanismo, no feminismo.

Debe ser cómodo no pensar dos veces a dónde dirigir la mirada, qué caminos transitar, qué ropa y zapatos usar (porque, ¿sabías?, no con todos se puede correr). Pero usuario y usuarios, nadie que haya tenido una experiencia distinta a las suyas debe soportar escucharlos. Nadie que ya tenga conciencia de lo que sucede debemos aguantar esta falsedad e insulto.

Usuario machete

Querido usuario de Facebook, quédate tranquilo: lo que tú llamas libertad de expresión permanece intacto. Eres libre de publicar lo que te venga en gana: que exageramos, brincamos, inventamos; que ustedes también sufren, ¿por qué nadie habla de ustedes? Pero, por favor, no reproches la pérdida de amistades, novias o compañeras si continúas insistiendo que gozamos de lo mismo y, peor, que pecamos de sensibles y que nunca ha habido problema alguno. Gracias por informarnos, pero la vida lo dejó bastante claro desde el día uno.

 

Sinceramente,

Otra