¿Cuál de las dos imágenes a continuación crees que Facebook debería censurar?

 

Aunque no lo creas, Facebook ha optado en varias ocasiones por censurar la desgarradora fotografía que le valiera a Nick Ut el Pulitzer; y, en cambio, rara vez opta por censurar la segunda. Para la red social es mucho más fácil bajar la foto que hizo famosa a Phan Thị Kim Phuc por correr herida en medio de un ataque de napalm que bajar fotos de porno gentai. Tan cuidadoso es Facebook en estos menesteres que nuestro CM nos recomendó blurear explícitamente una foto que es ante todo informativa. (Vía: The Guardian)

The Guardian ha revelado este domingo que tiene en su poder varios de los manuales que usa Facebook para determinar qué es censurable y qué no; qué contenidos se deben bloquear en el acto y cuáles pueden corren por la red, aun si son ofensivos. De ahí que en los últimos meses hayamos visto un incremento considerable en transmisiones con violencia explicita que Facebook pasó por alto al momento de su transmisión: desde suicidios y asesinatos hasta violaciones grupales. Sin embargo la empresa californiana no tiene ningún empacho en bajar directamente obras artísticas, pezones femeninos o mujeres lactantes.

Entre las cosas que descubrió The Gaurdian se encuentra, por ejemplo, el hecho de que una chica puede perfectamente transmitir en vivo un aborto siempre y cuando no muestre un desnudo. Misma regla aplica para un intento de suicidio pues la red social no busca “censurar o castigar a gente en problemas”.

Más rarezas descubiertas por el periódico inglés: Facebook no tiene problemas con videos de bulling infantil o maltrato animal siempre y cuando no haya una celebración explícita de la crueldad; e incluso, de presentarse esa agravante, la red puede limitarse a marcar el video como “ofensivo” sin bajarlo ni amonestar a quien lo haya subido.

Paradójicamente, en Facebook hay clarísimas escalas sociales: mientras miles de mujeres reciben amenazas de muerte públicas, no pasan más de diez segundos antes de que la red borre la frase “alguien debería dispararle a Trump”. Para la compañía de Mark Zuckerberg es es de muy distinta valía la vida de una mortal cuya vida sí puede correr peligro, si es amenazada de muerte por su novio, por ejemplo; a diferencia del presidente de los Estados Unidos. (Vía: Telegraph)

Otro de los grandes problemas para la red social radica al etiquetar debidamente los discursos racistas y homófobos: mientras que la red social no tolera mucho tiempo una foto pro nazi que incluya fotos de Hitler, puede pasar por alto por completo cualquier imagen racista siempre y cuando su protagonista sea ficticio, como lo puede ser un Homero Simpson portando playeras nazis en grupos, públicos o privados, del KuKuxKlan.

En el colmo de los censurable, la empresa californiana ha demostrado cierta laxitud con las cuentas falsas y ha mostrado amplia intolerancia hacia las cuentas de personas trans pues estas últimas “deben poner su nombre tal cual aparece en sus papeles legales”.

Cosas que sí censura o ha censurado Facebook: pezones femeninos (incluso dibujados),cuentas de personas trans, manchas de menstruación, estatuas desnudas, mujeres amamantando, personas con cicatrices de quemaduras, mujeres con obesidad (con el pretexto de no querer promover estilos de vida no saludables), ofensas verbales y amenazas de muerte a líderes políticos.

Cosas que no suele censurar Facebook: maltrato animal, aborto (mientras no incluya desnudos), intentos de suicidio, conato de homicidio, bulling, ofensas verbales y amenazas de muerte a simples mortales como tú y yo.

Lo cierto es que la red social se ha esforzado últimamente en luchar contra las noticias falsas que corren como pólvora de muro en muro, e igualmente ha intentado implementar un sistema de censores humanos que verifiquen y actúen manualmente sobre las quejas de los usuarios. Sin embargo, las buenas intenciones que pueda o no albergar una red social dejan mucho que desear; en algunos temas parecen ser laxos mientras que en otros parecen intolerantes o directamente discriminatorios. 

En última instancia es sumamente preocupante que una empresa privada tenga tanto poder y control sobre la vida de las personas.