Se espera que en 2017 suba el precio de las mercancías como consecuencia del aumento en el precio de la gasolina después de la liberación en el mercado, de acuerdo con las estimaciones de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga que indican que el precio del diesel aumentará entre 15 y 20% el siguiente año.

El aumento podría ser trasladado al costo del flete, el cual podría subir entre 6 y 8%, dependiendo de las negociaciones que los transportistas logren con sus clientes. (Vía: Reforma)

Refugio Muñoz, vicepresidente de la Cámara, nos recuerda que el combustible representa, en promedio, entre 30 y 35% de los costos operativos de los transportistas, en algunos casos hasta 40%.

“No creo que haya un solo (transportista), por pequeño o grande, que quiera absorber el incremento en el combustible; de por sí los márgenes están muy castigados. Cualquiera que quiera comerse el incremento, una de dos: o está comprando diesel robado o está operando con pérdidas.”

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Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional del Transporte Privado, Leonardo Gómez, expresó que las empresas con flotas propias certificadas a la institución verán un menor impacto debido a que el combustible representa únicamente el 20% de sus costos. (Vía: Reforma)

Al combinar el aumento esperado de 20.6% de las gasolinas por la liberación del mercado con el incremento en los costos de la energía eléctrica, tendremos también aumentos en los costos y gastos para las empresas que de manera inevitable repercutirán directamente en los precios de productos y mercancías.

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Por ejemplo, aquellas empresas que requieren de reparto a menudeo en pequeñas tiendas de productos como abarrotes, pan, lácteos, cárnicos y botanas serían las más afectadas, ya que cada unidad distribuidora tiene hasta 22 puntos de venta de menudeo al día en zonas urbanas y ocho puntos en áreas rurales, lo que implica un incremento adicional en combustibles. (Vía: El Universal)

El incremento en el precio de la gasolina repercutirá en el precio, al menos, de todos los productos que requieren de transportación para ser distribuidos como prendas de vestir, medicinas, alimentos, entre otros, pero también podría repercutir en los costos de transportes públicos de pasajeros.