El Senado brasileño aprobó ayer la Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC) que recortará los gastos públicos para los próximos 20 años.

La medida pasó con 53 votos a favor y 16 en contra, al mismo tiempo que movimientos sociales y sindicatos protestaban en ocho estados. (Vía: El Universal)

brasil-1

Este tipo de propuesta no tiene antecedentes en el mundo. Fue impulsada por Michel Temer, el presidente del país que llegó al cargo tras el impeachment a Dilma Rousseff, y por el ministro de Economía, Henrique Meirelles. (Vía: El Universal)

Los gastos públicos podrán ser reajustados con base en la inflación oficial anual y el plan podrá ser revisado sólo a partir del décimo año de vigencia.

En teoría, la herramienta equilibrará las cuentas públicas por medio de un rígido mecanismo de control de gastos. Según el Presidente del Senado, Renan Calheiros (del partido de Temer), la medida estimulará el crecimiento de la economía.

brasil-3

Sin embargo, para la oposición la medida impedirá inversiones públicas, agravará la recesión y perjudicará principalmente a los más pobres al disminuir los recursos para áreas como educación y salud. 

Según el reporte del relator para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Philip Alston, el plan de congelar el gasto social en Brasil por los próximos 20 años es totalmente incompatible con las obligaciones del país en materia de derechos humanos:

“Si se adopta, esta enmienda bloquearía inadecuada y rápidamente el gasto en salud, educación y seguridad social, lo que pondría en riesgo a toda una generación. (…) La medida golpeará más duro a los más pobres y más vulnerables, incrementará los niveles de inequidad en una sociedad ya de por sí desigual, y definitivamente señala que los derechos sociales tendrán muy poca prioridad en los próximos 20 años.” (Vía: ONU)

Además, Alston señaló que es totalmente inapropiado atar las manos de todos los gobiernos siguientes por dos décadas.

brasil-4

El recorte va en sentido contrario de las políticas que implementaron los últimos gobiernos en Brasil, los de Dilma Rousseff y Luiz Inácio Lula Da Silva, que contribuyeron “sustancialmente a reducir la pobreza y la inequidad en el país”, dice Alston, pues impulsaron un sistema de protección social para erradicar la pobreza y reconocer el derecho de las personas a la educación, la salud, el trabajo y la seguridad social.