Bernie Sanders ha anunciado hoy que respaldará a Hillary Clinton en su aspiración a ser la próxima presidenta de Estados Unidos.

El senador de Vermont finalmente reconoció que Clinton será la candidata nominada por el Partido Demócrata y aseguró que hará “todo lo que pueda para asegurarse de que sea la próxima presidenta de Estados Unidos”.

Recordemos que el candidato independiente compitió en los últimos meses con Clinton por la candidatura del Partido Demócrata.

Si bien Sanders comenzó hablando de su propia campaña y agradeciéndole a los 13 millones de estadounidenses que votaron por él, reconoció el compromiso de Clinton de trabajar por cambiar la “economía amañada” del país, elevando los salarios mínimos y nominando jueces progresistas para la Suprema Corte.

Asimismo, el político reconoció la figura y la trayectoria de Clinton, a quien recuerda como “una gran primera dama que rompió precedentes en términos de cuál debía ser el rol de la primera dama, al tiempo que ayudaba a luchar por el sistema universal de salud”.

Por su parte, Clinton alabó al senador de Vermont “por inspirar a una generación de jóvenes y por su vida dedicada a luchar por la injusticia”. Además, señaló que este es un momento para “permanecer juntos”.

Esta es la primera ocasión en la que ambos aparecen juntos desde el 14 de abril, cuando se llevó a cabo el último debate demócrata de aspirantes a la presidencia en Brooklyn, Nueva York. En dos semanas, el Partido Demócrata se reunirá en Filadelfia para la Convención Nacional Demócrata.

Hasta hoy, Sanders se había resistido a suspender por completo su campaña, a pesar de que Clinton alcanzó hace 40 días el número de delegados necesarios para la nominación, tras triunfar en las primarias de California y de Nueva Jersey.

Esta decisión fue estratégica para Sanders porque le permitió impulsar la adición de varias de sus propuestas en la plataforma democrática, lo que forzó a Clinton a adoptar también algunas de sus políticas clave, como la de educación universitaria gratuita y la del plan sanitario.

Sin embargo, buena parte de sus seguidores, así como la opinión pública, cuestionan la decisión del político de apoyar a Clinton.

Durante su campaña, el senador de Vermont dudó de la capacidad de Clinton para ser presidenta y cuestionó algunas de sus decisiones políticas a lo largo de los años, como los financiamientos que ha recibido para su campaña por parte de la iniciativa privada, su voto aprobatorio en la guerra de Irak y el apoyo a tratados comerciales que, a los ojos de Sanders, afectan a la clase trabajadora norteamericana.

El “ablandamiento” de la postura del político ha sido gradual: el 24 de junio admitió que votaría a favor de Clinton para evitar una victoria de Donald Trump, escenario que adjetivó como “desastroso”, argumentando que

“No necesitamos un presidente cuyo eje central sea la intolerancia, insultar a los mexicanos, a los latinos, a los musulmanes, a las mujeres o que no cree en las evidencias del cambio climático.”

Bernie Sanders envió un correo electrónico el día de hoy a sus seguidores:

 “Hoy avalé a Hillary Clinton para que sea nuestra próxima presidenta. Sé que algunos de ustedes estarán decepcionados por esa decisión. Pero creo que, en este momento, nuestro país, nuestros valores, nuestra visión común de un Estados Unidos transformado, están mejor servidos con la derrota de Donald Trump y con la elección de Hillary Clinton.”

La reacción del candidato republicano a la presidencia, Donald Trump, no se hizo esperar. El magnate aludió a los momentos en los que el gobernador atacó a Clinton durante su campaña:

En otra serie de tuits, Trump aprovechó para cuestionar la integridad de Sanders:

¿El apoyo de Sanders a Clinton logrará que Trump no gane la elección presidencial?