Aunque el joven estudiante de la Normal Rural de Ayotzinapa, Julio César Mondragón, murió el 27 de septiembre de 2014,  al día de hoy quedan muchas dudas sobre quién, cómo y por qué fue asesinado. 

En la última actualización del caso, el responsable de la Oficina Especial para el Caso Iguala de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, José Larrieta Carrasco, dio a conocer el dictamen médico forense que dicho organismo realizó.

En él, se asegura que la causa de muerte fue producto de un fuerte golpe y no de un disparo en la cabeza, como señaló el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales (GIEI), equipo de investigadores argentinos que llegó a México para colaborar con la investigación después de que las autoridades mexicanas no esclarecieran el crimen.

Para la CNDH, el rostro de Mondragón fue desollado por la fauna nociva del lugar y no por obra de alguien. Sin embargo, esta información ha sido refutada por los familiares de las víctimas porque les parece “insostenible y absurdo” que la fauna solamente haya atacado el rostro del joven dejando intacto su cuerpo (Vía: Proceso).

CNDH 1

Para el GIEI, el desollamiento del rostro del muchacho indicaría más bien que fue víctima de técnicas de tortura mecanizadas y planificadas. 

La CNDH pidió a la PGR que se investigue el paradero del video que grabó Julio César Mondragón la noche de su agresión, así como a las 11 personas que han sido señaladas como responsables de la tortura y asesinato del estudiante, todos integrantes de Guerreros Unidos.

Recordemos que el Equipo Argentino de Antrpología Forense (EAAF) realizó una necropsia al cuerpo de Mondragón entre el 4 y el 7 de noviembre de 2015 a petición de los familiares de la víctima para identificar la causa y el modo del fallecimiento.

Las conclusiones del EAAF fueron distintas a las que llegó la Procuraduría de Guerrero en la primera autopsia consignada al caso. 

Julio César Mondragón 1

En el dictamen que el EAAF entregó este 30 de junio de 2016, sobre la exhumación, identificación y causas y circunstancias de la muerte de Julio César Mondragón Fontes, el grupo de investigación argentino determinó que la muerte del estudiante se debió a un “traumatismo craneoencefálico por instrumento contundente” y que las fracturas en el cráneo fueron “severas y abarcaron especialmente el lateral derecho del cráneo, área posterior y fragmentación masiva en cara”.

A diferencia del primer informe de la PGJ, el EEAF determinó que fueron por lo menos 12 las costillas fracturadas y no 2. Además, el cuerpo presentaba también fracturas en dos vértebras dorsales y en una vértebra lumbar, no reportadas en dicha autopsia.

Julio Céar Mondragón 2

Aunque el gobierno había señalado la presencia de lesiones en los pulmones, el cerebro y el abdomen, el grupo de investigación independiente encontró hemorragias en el peritoneo, el intestino y uno de los riñones.

El alto número de lesiones en el cuerpo de Julio César Mondragón indica que el joven sufrió una golpiza severa.

A raíz de las reacciones encontradas y diferencias entre los dictámenes de la CNDH y la EAAF, Sayuri Herrera, abogada del centro ProDH, declaró que

“es necesario investigar más, profundizar más, encontrar otras pruebas, porque este dictamen [el de EEAF] es una prueba de todas las que necesitamos para lograr el esclarecimiento pleno de los hechos” (vía Milenio TV).