Polémico comercial de hamburguesas

A finales del mes pasado, la cadena de comida rápido Carl’s Juniors emitió un comercial para promocionar una nueva hamburguesa, llamada “Texmex Bacon Thickburguer”. En el comercial se muestra un muro fronterizo que separa Estados Unidos de México. De cada lado, hay una mujer en top y calzoncillo que muerde una hamburguesa y defiende los ingredientes “tex”o “mex”, según sea el caso, de la hamburguesa. Cuando la toma se abre es visible que las mujeres pertenencen a equipos de voleibol playero y están a punto de enfrentarse.

El comercial ha causado polémica entre sus espectadores. Por un lado, hay quienes sienten indignación porque, además de que hay un tratamiento erótico que trata como meros objetos del deseo a las mujeres del equipo mexicano (sólo hay acercamientos de cámara a sus glúteos), está de fondo el problema de la migración (representado con el muro fronterizo). Por otro, hay quienes piensan que el juego y la risa muestran otra manera de acercarse al problema de la frontera entre los dos países.

Quizá haya que recordar que la competitividad entre ambas naciones y la separación explícita (que sólo logra romperse en un producto comercial) se plantea en un contexto político en el que uno de los candidatos republicanos, Donald Trump, se ha hecho famoso por su política antimigratoria que ha llegado a ser violenta contra sus disidentes.

https://youtu.be/45boXIgXFUQ

¿Qué sucede cuando una empresa utiliza un problema político severo para promocionar uno de sus productos? La migración no es un tema delicado sólo por el contexto de elecciones presidenciales estadounidenses, en esta página ya hemos hablado también de la crisis migratoria que azota diversas regiones de Europa y Medio Oriente. ¿Qué provoca la banalización comercial de un conflicto donde están en juego derechos humanos? ¿Deberíamos molestarnos por el contenido del comercial o celebrar la pérdida de solemnidad?

Que comience la discusión.