Autodefensas existirán hasta que deje de haber Templarios

Las autodefensas en Michoacán tienen su razón de ser en el problema del narcotráfico: mientras sigan existiendo grupos criminales como los Templarios, las guardias comunitarias continuarán en pie de lucha. En la región Sierra-Costa del estado michoacano “deponer las armas sería un suicidio”, sentenció el líder en Coahuayana. La actuación de las autoridades ante los enfrentamientos entre autodefensas y crimen organizado resulta desconcertante: mientras la mayoría de los integrantes de las guardas tienen órdenes de aprehensión en su contra o están presos, varios líderes de los Caballeros Templarios están en libertad.

autodefensas

En días recientes, el gobernador de la región, Silvano Aureoles, dio un plazo para que “los ciudadanos armados”, como él los llama, entreguen su artillería y se retiren de sus puestos:

No puede haber en Michoacán ciudadanos armados haciendo tareas de seguridad pública; esa es tarea del Gobierno

Aureoles busca unir todas las fuerzas policiales del estado en un solo organismo, al que podrían ingresar los miembros de las organizaciones de defensa comunitaria siempre y cuando cumplan con los trámites de entrada a los cuerpos de seguridad nacional. Sin embargo, las autodefensas basan su legitimidad en el carácter popular de su poder y en su fuerte organización autogestiva.

Hagamos un poco de historia: cuando Semeí Verdía se alzó en armas contra los Templarios en 2014, la población de Aquila y Coahuayana lo apoyaron. Entre los mismos habitantes de las comunidades levantaron puestos de vigilancia y a perseguir integrantes de la organización criminal. Así fue como se logró la expulsión de este grupo que emigró hacia Colima. El primer intento por “legalizar” estos movimientos fue el nombramiento de Alfredo Castillo como comisionado para la seguridad de Michocán, ordenado por Enrique Peña Nieto. Una de las razones de esta decisión fue impedir que un grupo de civiles comandado por gente como José Manuel Mireles y Verdía lograra pacificar la región y vencer al crimen organizado.

¿A qué le tienen miedo las autoridades cuando se enfrentan a un poder más legítimo que el suyo?