Nadia Vera Pérez, la activista asesinada en la colonia Narvarte de la Ciudad de México, fue sepultada hoy a las 13:00 horas en su natal Comitán de Dominguez, Chiapas.

Un contingente formado por lo menos de 50 personas e integrado por amigos y familiares, salió del velatorio Élite rumbo a el panteón municipal de la localidad para darle el ultimo adiós a Vera Pérez. Los asistentes que acompañaban el cortejo corearon: “Nadia vive, la lucha sigue”, “No has muerto camarada” y “Justicia”. El padre de Nadia agradeció a los presentes el apoyo que les han brindado.

“Ojalá que la muerte de mi hija sea un parteaguas para que la gente cambie, para que exista un poco la conciencia y ver que hay gente que puede morir por sus ideales (…) gracias a Dios que mi hija va a ser un bastión para cambiar un poco el mundo. Ella podía hacer posible lo imposible, así lo pensó y así lo hizo, gracias a todos”, exclamó.

Nadia Vera arribó a Chiapas el pasado lunes a las 16:00 horas aproximadamente, fue velada dos días en espera de familiares que provenían del extranjero y hasta este miércoles fue trasladada a su última morada.

“Abiertamente voy a declarar que no le tengo miedo a la muerte, ahora le tengo miedo a la vida. Las cosas buenas no pueden acabar, ella era una hermosa niña y simplemente nos la mataron; va a pasar el tiempo para que sane esta herida, pero yo sé que esto va a valer mucho, va a crecer más allá del estado, del país, porque ella era buena por lo que luchó y peleó”, concluyó.

Una vez que el cadáver fue sepultado, muchos de los asistentes al sepelio colocaron sobre la tumba flores y rosas de diferentes colores y corearon: “Lucha, lucha, lucha, no dejes de luchar por un México nuevo que nos dé la paz”.