En Oaxaca la cosa está que arde conforme se acerca el inicio del ciclo escolar, planeado por la SEP para este 24 de agosto. La tensión entre los profesores de la Sección 22 de la CNTE y Gabino Cué Monteagudo, gobernador de Oaxaca, ha aumentado desde que comenzaron las movilizaciones de los maestros. Todo surgió a raíz de unos cambios a los estatutos de formación del IEEPO, insituto encargado de regular y dirigir la educación pública en Oaxaca.

Entre los cambios está el despido de 300 miembros de la Sección 22 que trabajaban en el IEEPO. Para los maestros, esto significa quedar excluidos de las vías institucionales para decidir sobre temas educativos en su estado. Asimismo, es una acción del gobierno dirigida a hacer valer la reforma educativa. (¿Quieres saber qué es la reforma educativa? Aquí la versión oficial y aquí una versión más explicada.)

Ante las constantes movilizaciones de los profesores inconformes, la brillante estrategia de Gabino Cué fue solicitar la entrada de las fuerzas armadas al estado para asegurar un clima de paz. La presencia de la Policía Federal, el Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea y la Armada de México en las calles de Oaxaca está creando un ambiente de inseguridad, debido a la mala fama que estos tres organismos se han creado en los últimos años. Recordemos todas las acusaciones de tortura y asesinatos que existen contra ellos.

La pregunta que nos surge es: ¿por qué el gobierno tiene que mostrar su poder armado en la vía pública para asegurarse de tener el control? En la ecuación “maestros contra militares”, algo no suena bien.