En México la discriminación es un mal que está latente día a día, más de la mitad de la población la sufre y aunque hay avances legislativos, no se ha logrado cambiar la situación que viven diariamente diversos grupos, entre ellos el de las mujeres.

La delación la realizó Regina Tamés, directora del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), en el marco del informe 2015 “Niñas y Mujeres Sin Justicia. Derechos reproductivos en México”, manifestó que a 2 años de haber lanzado por primera vez este informe, persiste la poca prioridad en la agenda gubernamental sobre derechos reproductivos.

La accesibilidad al aborto seguro y legal es de vital importancia para el ejercicio de derechos humanos de las mujeres, pero en México, estas siguen enfrentándose a regulaciones restrictivas, trabas para el acceso a los servicios de aborto y criminalización.

La esterilización forzada que aún persiste en el país, la ausencia de la causal de riesgo para la salud de la mujer en los códigos penales de 15 estados, la violencia obstétrica como forma de violencia institucional y de género con motivo de la atención de embarazo, parto y puerperio, así como el acceso a la justicia, son las constantes que sufren muchas mujeres del país, son los puntos que GIRE ha reportado a lo largo de 2 años de haber presentado el informe.

GIRE recogió datos que marcan que desde el 2014, el sector salud fue el segundo con mayor número de quejas presentadas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) con un total de 2,243. Tan sólo en lo que va de enero a marzo del 2015 se han registrado 402 quejas en contra del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Datos muy duros para un país con una fuerte historia de machismo.