Desde hace algunos días, el Gobierno Federal ha insistido en que se reconozcan los “logros“ de las políticas de desarrollo social, especialmente la Cruzada Nacional contra el Hambre. Sin ir más lejos, ayer el presidente Enrique Peña Nieto aseguró que “a veces no se da suficiente aprecio o justa dimensión” a estas acciones.

¿Realmente los programas sociales son un éxito y nosotros, ingratos, les regateamos el reconocimiento que merecen? ¿O se trata de datos “truqueados“ para disimular que han fracasado?

Tanto Rosario Robles, titular de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), como el mismo presidente han insistido sobre la disminución de carencias en acceso a los servicios de salud y a la alimentación. Sin embargo, si bien Peña Nieto ha tenido tiempo para explicar lo de los calcetines, no se han detenido a aclarar bien a bien en dónde, o con quiénes, o por qué. Pero no se preocupen, aquí se los explicamos con calma.

Esto es lo que dicen

Por principio de cuentas, veamos qué es lo que dice el Gobierno Federal, y en qué contexto lo dice.

Ayer, Enrique Peña Nieto, visitó un comedor comunitario en Apatzingán, Michoacán. Entre otras cosas, ahí se refirió a la Cruzada Nacional contra el Hambre:

“De diez mexicanos que anteriormente no tenían acceso a la alimentación, hoy seis ya la tienen, y eso nos da mucho gusto porque quiere decir que hay niñas y niños mejor alimentados, que hay mujeres embarazadas que hoy tienen asegurada su alimentación y que hay adultos mayores que antes no tenían qué comer y hoy lo hacen en los comedores comunitarios”

Agregó que la carencia en el acceso a la salud disminuyó en los últimos tres años. Según él, pasó de 32.9 a 10% en el sector de mayor pobreza en el país.

Días antes, Rosario Robles se jactó de esas cifras, y señaló que “absolutamente nadie puede regatear los avances de la Cruzada Nacional contra el Hambre“.

Las fuente que ambos citan es el estudio Resultados intermedios de la Cruzada Nacional contra el Hambre, realizado por el Coneval y publicado este mismo mes de agosto.

Las declaraciones también se dan después de que el mismo Coneval fue citado a comparecer al Senado, junto con Rosario Robles, para explicar por qué han subido los índice de pobreza en los últimos dos años. Antes de pasar a explicar si lo que dicen es cierto o no, primero veamos qué es eso del Coneval.

¿Qué es el Coneval?

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) es un organismo descentralizado y autónomop dedicado a medir el impacto de las políticas del gobierno. ¿Esto quiere decir que depende de Presidencia? Quiere decir exactamente lo contrario.

El Coneval es una institución de prestigio internacional en la que trabajan investigadores de primer orden, tanto de México como del resto del mundo. Su tarea es proveer información confiable sobre la desigualdad y la pobreza en nuestro país, y el impacto que tienen en ellas las políticas de desarrollo social. En otras palabras, el Coneval no es responsable de disminuir la pobreza, sino solamente de medir si las acciones del gobiernos son efectivas o no.

Ahora bien, ¿el Coneval realmente dice lo que dicen que dice?, o en otras palabras, ¿realmente ha disminuido el acceso a la alimentación y a la salud?

¿Es verdad lo que dice Peña Nieto?

Pues sí… y no (quisiéramos que las respuestas fueran fáciles, para salir temprano todos los días, pero nunca lo son). Las cifras que cita presidencia y la Sedesol son correctas de acuerdo a lo que dice el estudio Resultados intermedios de la Cruzada Nacional contra el Hambre (si tienes un rato libre, puedes leer el estudio completo aquí), pero están citadas fuera de contexto y de manera irresponsable. Como advierte el mismo Coneval, no se puede interpretar que esas cifras representan la realidad de todo el país, pero a Peña Nieto se le olvidó explicar eso.

En primer lugar, la Cruzada solo atiende a un sector de la población, la que se encuentra en pobreza extrema, y en segundo lugar los resultados son intermedios. Es decir, son extraídas de una encuesta realizada a las personas que la Cruzada atiende en solo 400 municipios. Por eso, el Coneval advierte:

“Sin embargo, persiste el reto de conseguir que esos cambios, en apariencia menores, pero significativos, se amplíen al resto de la población objetivo de la estrategia y, en el mejor de los casos, al resto de la población en pobreza con estrategias complementarias“

En sus conclusiones, el informe confirma las declaraciones de Robles y Peña Nieto, pero aclara que sólo se refieren a un sector específico de la población: la incluida en la encuesta, que viven en pobreza extrema en alguno de los 400 municipios estudiados. No abarca ni todos los municipios, ni todos los municipios atendidos por la Cruzada Nacional contra el Hambre, ni todos los pobladores de esos municipios.

Adicionalmente, aclara que aún no puede presentar el impacto preciso de la Cruzada porque no se ha llevado a cabo el análisis correspondiente, y que sería deseable que las cifras en alimentación y salud se extendieran a todo el sector que vive en pobreza.

No trata de disimular que esa reducción en carencias es importante y significativa, pero insiste en que no puede generalizarse. Tal y como lo han hecho Peña y Robles.

¿Entonces, sí o no?

Entonces, cuando el presidente dice que la carencia de acceso a la alimentación y a la salud ha disminuido; debemos entender que se refiere a un sector de la población que vive en solo algunos municipios del país, no a todos, ni para todos. Nada más que normalmente se le olvida aclararlo. Incluso la misma Sedesol reconoce que es así (lo puedes ver en este documento “en respuesta“ al estudio del Coneval).

De manera que cuando citan a Rosario Robles a explicar por qué aumentó la pobreza en 2 millones de personas en los últimos dos años, y la pobreza extrema de 11.2 a 11.5 millones de personas en el mismo periodo, no se equivocan. El hecho de que haya un aumento en el acceso a la alimentación y a la salud para algunas personas en algunos municipios, no puede disimular el aumento de la pobreza en todo el país.

En una cosa tienen razón Peña y Robles, hay resultados buenos en algunos lugares y no podemos disimularlos. Pero tampoco podemos dejar de subrayar que los indicadores de pobreza a nivel nacional muestran contundentemente un retroceso. No se dejen sorprender.