A pesar de que la Procuraduría General del Justicia del estado de Michoacán se declaró incompetente para determinar si hubo ejecuciones extrajudiciales en el caso Tanhuato, la PGR admitió que no tiene una averiguación abierta.

En conferencia de prensa, Tomás Zerón de Lucio, director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), afirmó que desde el día de los hechos, la Procuraduría General de la República (PGR) ha colaborado con la dependencia michoacana. Sin embargo, cuando ésta declaró incompetente para llevar el caso y delegó la investigación a la PGR, la encontró desprevenida y tuvo que admitir que no tenía ninguna averiguación abierta.

“Hoy no podemos afirmar ni negar categóricamente nada de lo que se ha dicho, pero sí puedo confirmar que no tenemos una averiguación previa y sólo coadyuvamos ante las autoridades del estado”, declaró Zerón.

En otras palabras, el director de la AIC dice que sólo sabe que no sabe nada. Adicionalmente, afirmó que la PGR hasta el momento no ha hecho ningún peritaje, excepto de balística.

La masacre de TanhuatoEn Tanhuato, Michoacán, no hubo enfrentamiento, fue una masacre: 42 personas ejecutadas, algunas con muestras de tortura, mutilación y el tiro de gracia, a manos de la Policía Federal

Posted by Plumas Atómicas on Sábado, 8 de agosto de 2015

 

La omisión es por sí misma grave, pues si creemos la versión oficial, estaríamos hablando del mayor enfrentamiento entre fuerzas policiacas y criminales que se ha registrado hasta ahora. No obstante, el caso es aún más grave por las versiones supuestamente emanadas del Ministerio Público Federal, que indican que el 70% de los 42 abatidos en el rancho El Sol. Además, según esta versión, las armas que supuestamente llevaban los criminales tenían cartuchos incorrectos, que hubieran impedido que dichas armas fueran accionadas.

Tampoco se han tomado en cuenta los testimonios de las familias de los abatidos (recogidos por la periodista San Juana Martínez), que señalan que los cuerpos que les fueron entregados tenían marcas de tortura, la ropa cambiada y “tiros de gracia“.

Mientras todas estas versiones corren, la PGR se limita a declarar “que no pueden afirmar ni negar nada“.