Hackers revelaron esta semana registros detallados de millones de personas registradas en el portal para infieles, Ashley Madison. Hoy se supo que cientos de empleados del gobierno de Estados Unidos -algunos con puestos en la Casa Blanca, el Congreso federal y agencias judiciales- tenían membresía en el portal, al cual accedían desde las oficinas federales.

Según la agencia AP, entre los suscriptores hay empleados de más de 20 agencias del gobierno del presidente Barack Obama, incluidos los departamentos de Estado, Defensa, Energía, Tesoro, Transporte y Seguridad Nacional. Otros suscriptores provenían de redes informáticas de la Cámara de Representantes o del Senado.

Entre ellos hay al menos dos fiscales federales asistentes; un administrador de tecnología de la información de la oficina ejecutiva de Barack Obama; un jefe de división, un investigador y un abogado del Departamento de Justicia; un hacker al servicio del gobierno en el Departamento de Seguridad Nacional, y otro empleado de esa oficina, quien dijo trabajar en un equipo de respuesta contraterrorista.