La noche de este sábado apareció muerto Miguel Ángel Jiménez Blanco en el asiento del conductor de un taxi. Jiménez Blanco fue uno de los fundadores de la organización “Los otros desaparecidos de Iguala“, encargada de buscar los restos de desaparecidos en el estado de Guerrero. También organizó una búsqueda de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa en 2014 y pertenecía a la organización de la Upoeg (Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero) de la policía comunitaria.

El activista era plenamente conocido en la región por su esfuerzo para encontrar desaparecidos e identificar los restos encontrados en fosas de la zona de Iguala.

El secretario de Gobierno de Guerrero, David Cienfuegos Salgado, informó que el cuerpo fue hallado cerca del poblado de Xaltianguis, en la carretera que conecta la Ciudad de México con el puerto de Acapulco.

Los que lo conocían y los miembros de las familias a las que ayudó cuentan que la tarea de Miguel Ángel Jiménez Blanco era invaluable.

“Nos enseñó cómo buscar y cómo insistir y cada día nos daba energía para continuar”

Aseguró Mario Vergara, uno de las personas a las que el fallecido se acercó para ayudarlo a localizar a sus familiares desaparecidos.

La muerte de Jiménez Blanco se suma a la ola de violencia que ha azotado Guerrero, la cual ha hecho de Acapulco una de las ciudades más violentas del mundo.