Ayer les comentamos que México no extradita (o extradita cada vez menos) criminales a Estados Unidos ya que las agencias estadounidenses hacen tratos con los criminales a espaldas de las autoridades mexicanas y esto impide que enfrenten a la justicia de nuestro país.

El día de hoy, el diario Reforma publicó que México ha cuestionado al Gobierno de los Estados Unidos por lo beneficios migratorios concedidos a los delincuentes mexicanos de cuello blanco, lo que, según nuestras autoridades, es una invitación a que se refugien en el país del Tío Sam.

En las últimas reuniones bilaterales de alto nivel, se nos ha reclamado el congelamiento de los trámites para las extradiciones de Gastón Azcárraga (de Mexicana de Aviación), Martín Díaz Álvarez (de Oceanografía) y Rafael Olvera Amezcua (De Ficrea).

En un intercambio en el 2013, el entonces embajador de México en USA, Eduardo Medina Mora (actual Ministro de la Corte) expresó que la extradición es un elemento central de la política criminal:

“Por lo que (es) indispensable que el mensaje de no impunidad sea claro y que ambos países tramiten los planteamientos que hace la contraparte, ya que el mensaje para los delincuentes de cuello blanco en México, es que pueden venir a EU y evadir la justicia”

Todavía el 30 de junio del 2014, el ex procurador Murillo Karam volvió a expresarle a Holder:

“Su preocupación por el estado que guardan diversos casos de cuello blanco y los beneficios migratorios que algunos de ellos han recibido de autoridades estadounidenses”

Hace unas semanas la PGR volvió a hacer un documento en el que preparó argumentos sobre estos casos, pero las autoridades lo reagenadaron para un nuevo enciento entre ambas naciones.