Todo llega para quien sabe esperar”, escribió en su cuenta de Twitter Iván Guzmán a las 22:18 horas del lunes 6 de julio. Cinco días después, el sábado 11 de julio de 2015, un poco antes de que el reloj marcara las 21:00 horas, su padre, Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, por mal nombre “El Chapo”, se escapaba por segunda vez en su vida de una prisión de máxima seguridad.

La primera ocasión ocurrió en el penal de Puente Grande, Jalisco, el 19 de enero de 2001, cuando se fugó escondido en un “carrito de lavandería”. Ahora el líder del Cártel de Sinaloa, de 58 años, lo hizo del penal de máxima seguridad del Altiplano a través de un túnel de más de 1,500 metros que gozaba de iluminación eléctrica, ventilación hecha con tubería PVC y una motocicleta adaptada sobre rieles con la que fueron sacando la tierra de la perforación y transportaban herramientas.

Así lo dio a conocer el domingo en conferencia de prensa el comisionado de Seguridad Nacional, Monte Alejandro Rubido.

¿Cómo, cuándo, dónde, qué pasó?

Tras su segunda captura, en febrero de 2014, en un edificio de Mazatlán, tras un operativo que duró varios meses y en el que se no se dio ni un disparo, los mexicanos sabían que todo se volvería a repetir. Las encuestas mostraban que casi 70% de los que vivimos en este país, creíamos que el líder del Cártel de Sinaloa iba a escapar de nuevo. Durante una entrevista con el periodista León Krauze, en el mismo febrero de 2014, y ante la pregunta expresa de “¿Usted se compromete a que no va a ocurrir (un nuevo escape del “Chapo”)?, el presidente Enrique Peña Nieto contestó lo siguiente:

“Es una obligación del Estado Mexicano y más, creo yo, frente a lo que ya ocurrió en el pasado. Sería algo más que lamentable ¡Es imperdonable!”.

Y añadió: “(que) ahora el estado y el gobierno tomen las diversas providencias para asegurar que lo ocurrido hace algunos años se pudiera a repetir…”.

En la entrevista, Peña resaltó que todos los días preguntaba al titular de gobernación “¿Y lo tienes bien vigilado?, ¿estás seguro?‘ Porque evidentemente es una responsabilidad que hoy tiene a cuestas el Gobierno de la República, el asegurar que la fuga ocurrida hace algunos años nunca más se vuelva a repetir”.

Sería imperdonable otra fuga del Chapo: EPNSería imperdonable otra fuga del Chapo Guzmán, dijo Enrique Peña Nieto en febrero de 2014, luego de la segunda captura del capo

Posted by Plumas Atómicas on Domingo, 12 de julio de 2015

Pero se repitió. Joaquín el “Chapo” Guzmán se fugó de nuevo. ¿Cómo fue? Todo parece indicar que pasó porque Peña le encargó a Osorio que “lo vigilara diario”, y el secretario de Gobernación a 9,194 kilómetros de distancia, con el presidente. Esa parecería ser la lógica del asunto, pero no.

Monte Alejandro Rubido, explicó durante su conferencia que alrededor de las 8:00 de la noche del sábado, Guzmán Loera recibió su medicamento diario de forma normal y posteriormente llegó a las regaderas, en donde no hay videovigilancia, 52 minutos después, tras notar su ausencia, se emitió la alerta por la evasión.

“Es más fantasía que realidad lo que dicen de mí” – Joaquín Guzmán sobre sí mismo tras su captura en Sinaloa, 2014

De acuerdo con Rubido, de inmediato se aseguró a la población interna y se reforzó la vigilancia en el perímetro del penal. Se instalaron puntos de revisión a los asentamientos, municipios y estados vecinos. También se aplicaron revisiones a los vehículos de la zona y se cancelaron todas las “operaciones no revisadas del aeropuerto de Toluca”, e incluso se “implementó equipo de vigilancia aérea”, en un operativo que bien pudo llamarse “Muerto el niño, a tapar el pozo”.

Al revisar la regadera las autoridades encontraron un túnel que comunicaba con un orificio de aproximadamente 50 x 50 centímetros de ancho y 1.5 metros de profundidad. Este comunicaba con un conducto vertical de 10 metros de profundidad, en cuyo extremo final había una escalera, por donde Guzmán Loera bajo para llegar al túnel de 1 metro 70 centímetros de altura y 70 centímetros de ancho (el criminal mide 1.65 de estatura, de acuerdo a su foto de fichaje en el Altiplano pero se dice que mide 1.55 y de ahí su apodo).

En su pueblo, no pasó de segundo de primaria, el resto lo aprendió en la cárcel – Tomás Zerón de Lucio, director de la Agencia de Investigación Criminal, quien captó al narcotraficante en 2014.

fuga.chapo2

De allí ya sólo caminó del punto “A” al punto “B”, una casa en obra negra de la colonia Santa Juanita, en Almoloya de Juárez, Estado de México, donde los vecinos aseguran que jamás notaron nada extraño, pues afuera del penal del Altiplano hay obras de mantenimiento de la Línea 3 del Sistema Cutzamala por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), las cuales contaron con la vigilancia de elementos de la Sedena, Policía Federal y Seguridad Pública del estado. De acuerdo con el organismo federal, se remplazaron tubos para lo que se utilizó maquinaria pesada como excavadoras, así que los camiones y maquinaria pesada son cosa normal en la zona.

Para incrementar el clima de “sospechosismo” contra la Conagua, la PGR hizo un estimado del tiempo que tomó construir el túnel: 9 meses, pero algunos especialistas afirman que el túnel por el que escapó Guzmán habría requerido de una excavadora trabajando 31 días durante las 24 horas del día (o 94.5 días si solo se trabajaban 8 horas) además de más 300 camiones de volteo para sacar los escombros.

¿Cómo es posible que un narco mandara construir un túnel de estas dimensiones sin que nadie lo notara? Fácil, el “Chapo” es un Dungeon Master.

casafuga.chapo2

En su libro Cocaine Incorporated, Patrick Radden Keefe describe al mafioso como “un personaje impredecible de la Sierra, ex cocainómano, astuto hombre de negocios, multimillonario, esposo y padre amoroso” y asesino. Lo ubica como precursor en el uso de narcosubmarinos, el uso de vehículos todoterreno, metía coca en chiles enlatados, todo con tal de traficar su droga a Estados Unidos. Pero sobre todo, lo pinta como el amo del “tunelaje”.

“Fue una de esas innovaciones tan lógicas que, en retrospectiva, es increíble que nadie lo haya hecho antes” afirmaba el periodista sobre el hombre que contrataba arquitectos desde la década de los 80 del siglo pasado, para construir túneles de México a Estados Unidos. De hecho cuando fue acorralado y después detenido en 2014, Guzmán había evitado a las autoridades a través de túneles escondidos que salían de abajo de un Jacuzzi en una de sus casas en Culiacán, Sinaloa. Se sabe que en Mazatlán, 7 casas de Guzmán estaban conectadas a la red del drenaje y otros túneles.

jacuzzi.chapo

Es todo lo que se conoce al momento de la fuga del que fuera el segundo criminal más buscado por el FBI (por debajo de Osama Bin Laden). Lo demás han sido retenes militares, policías federales e infantes de marina, una cárcel completamente blindada a la que no se puede entrar o salir y 31 personas “presentadas” (trabajadores del penal que se encontraban laborando al momento en que se presentó la fuga) y trasladadas a las oficinas de la Subprocuraduría Especializada en Investigación y Delincuencia Organizada (SEIDO), en la Ciudad de México para ser interrogados, incluido el director del penal del Altiplano, Valentín Cárdenas Lerma. Ninguno está detenido realmente.

Pero no toda la información sobre la fuga del “Varón de la droga” proviene del Estado de México, en Estados Unidos Agencia Federal Antidrogas (DEA, por su sigla en inglés), esa que declaró al capo “el mayor narcotraficante de la historia, por delante del legendario Pablo Escobar y Al Capone”, la misma que en 2010 ofrecía 5 millones de dólares mientras que en México solo daban 30 millones de miserables pesos. Esa misma DEA, supo e informó al gobierno mexicano “sobre al menos 2 intentos previos para ayudar al narcotraficante”. Esto de acuerdo a documentos dados a conocer por The Associated Press.

“Los documentos muestran que en marzo de 2014, agentes en Los Ángeles reportaron una posible operación de escape financiada por otra organización del narcotráfico que opera bajo los auspicios del Cártel de Sinaloa, encabezado por Guzmán, y que involucró el uso de amenazas o sobornos a funcionarios de prisiones.”

Sin embargo, la DEA afirma que no tenían noticias sobre un plan de escape el sábado por la noche pasado.

En el resto del mundo, más allá de los cómos y porqués, la fuga ha despertado cientos de preguntas sobre el sistema penal mexicano y el grado de corrupción que hay dentro de él. En sus titulares, algunos diarios internacionales voltean la cara hacia nuestro país, para ver qué está pasando con el hombre que estuvo 4 años consecutivos en la lista de multimillonarios de la estadounidense Forbes, por su fortuna estimada en 1,000 millones de dólares.

Y al final, mientras todos se preguntan “¿Dónde está el Chapo?”, en Culiacán se celebraba una presunta misa para dar gracias por su fuga. La convocatoria fue por la vía de las redes sociales, de acuerdo con algunos medios locales a la catedral “asistieron alrededor de 5 personas que confundidas decidieron marcharse”. Horas después, el vocero de la Diócesis de Culiacán, Esteban Robles desmintió que se celebrara alguna eucaristía con este fin.

image_152

Por: Édgar Olivares // @robotdice