Un muchacho de 18 años, llamado Austin Haughwout, está bajo investigación de la Administración Federal de Aviación estadounidense (FAA) por el video de un dron que construyó y que es capaz de disparar un arma semiautomática. Flying Gun llamaron el aparato.

Obviamente, el video de YouTube se hizo viral y la controversia sobre los riesgos de los artefactos no tripulados, que cada vez son más populares entre la gente, no se hizo esperar. De acuerdo con el abogado Peter Sachs, defensor del uso seguro y responsable de los drones en la vida civil, el aparato del joven “le da mala fama a los drones”.

Ahora, la FAA investiga si el chico, residente de Connecticut, ha dado un mal uso a su “pistola voladora”. Según las leyes estadounidenses, los civiles que manejan drones pueden ser multados si ponen en peligro a los demás mientras los vuelan.