Entre más pasan los días, más nos enteremos de las circunstancias en las que se fugó el Chapo del penal del Altiplano, ahora sabemos que este capo huyó precisamente cuando el gobierno de los Estados Unidos alistaba la solicitud oficial para su extradición.

Así es, según funcionarios federales mexicanos,  el Departamento de Justicia estadounidense estaba por tramitar 6 solicitudes con fines de extradición hasta por 35 cargos de lavado de dinero, tráfico de cocaína y mariguana y por asociación delictuosa.

Cuando el Chapo se fugó por segunda vez de un penal de alta seguridad (estamos tentados a ponerle comillas) estaba sujeto a 11 procesos por ilícitos cometidos en nuestro país, entre ellos: delitos contra la salud, delincuencia organizada y cohecho.

Y bueno, previendo que tal vez iba a estar más difícil escapar de los estadounidenses, se fugo justo antes de que se hicieran los trámites para pedir la extradición.

La primera vez que se fugó, el Chapo  purgaba una condena de 21 años por cohecho y asociación delictuosa, de los cuales ya llevaba tras las rejas casi 9 años y adivinen por qué se fugo luego de 9 años… Así es, estaba a punto de ser requerido por la Justicia estadounidense.

EL 17 de febrero del 2001, un mes después de su fuga, el Juzgado Tercero de Distrito en Proceso Penales Federales del DF ordenó su detención con fines de extradición en el expediente 3/2001.

Cuando lo volvieron a atrapar, dicha orden de detención provisional no fue cumplimentada.

En ese entonces, funcionarios de la PGR afirmaron que la causa de que no se dio trámite al expediente fue que los estadounidenses creyeron que había pasado tanto tiempo de los hechos imputados, que resultaría muy complicado reunir todas las evidencias y testigos para un juicio.

Es por eso que se tomaron su tiempo para afinar hasta 6 expedientes y tramitarlos sin margen de controversia legal.

Por otro lado, el diario Reforma, consultó a la Cancillería mexicana sobre alguna solicitud de extradición, a lo que la institución contestó que no se tenía ninguna.