Después de 54 años, reabren embajadas de Cuba y Estados Unidos

Así es, fue después de medio siglo que se dio por terminado con uno de lo vestigios de la Guerra Fría, pues a las 00:01 horas de el día de hoy se restablecieron las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba.

Por primera vez, desde 1961, vuelven a entrar en funciones las embajadas de Cuba en Washington y la de Estados Unidos en la Habana (¿quién diría que las banderas de ambos países algún día ondearían cada una en la capital del otro?).

A partir de hoy, según funcionarios estadounidenses, el gobierno cubano suavizará algunas prácticas de seguridad que había instaurado en la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana, y ya no registrará los nombres de los cubanos que entran al edificio.

Recordemos que el rompimiento entre Estados Unidos y Cuba se efectuó cuando Fidel Castro amenazó con expulsar a los diplomáticos estadounidenses por entrometerse en los asuntos cubanos.

Después de la ruptura, la fallida invasión apoyada por los Estados Unidos en la Bahía de Cochinos, la declaración de Castro de que su revolución era socialista, los planes de la CIA para asesinar a Castro y de la crisis de los misiles, parecía que ambos países jamás volverían a sentarse a una mesa a negociar.

La representaciones de ambos países antes estaban limitadas a las “secciones de intereses” que tenían pocos diplomáticos y se concentraban sobre todo en cuestiones consulares. Inclusive, hasta junio, la sección cubana estuvo cerrada más de un año pues no tenía un banco por el cual pagar salarios o recibir cuota para visas.

Todavía quedan varios asuntos pendientes en la normalización de estas relaciones, recordemos que aún está la petición de que Guantánamo vuelva a ser cubana, que se quite el embargo económico que aún persiste contra la isla y la petición de respeto a los Derechos Humanos que ha hecho Estados Unidos a Cuba.

La verdad es que, hasta que no se arreglen los temas de Guantánamo, el bloqueo económico o la demanda del respeto a los Derechos Humanos, no habrá un verdadero cambio en la relación entre ambos países.