Sí, sí, sí, sabemos que no han dormido esperando nuevas noticias sobre el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, pues bueno, el señor está estable y funcionarios cercanos dicen que siguen trabajando desde el hospital… lo que llama la atención es que la operación no fue tan sencilla ¿qué fue lo que sucedió allí?

Si bien estuvieron al pendiente el fin de semana (y si no, ahorita les informamos) la operación del alcalde de una de las megalópolis más importantes del continente americano se complicó y derivó en una operación a corazón abierto.

El secretario de Gobierno, Héctor Serrano, dijo que serán los propios médicos quienes determinen si es que existió o no negligencia médica en el procedimiento quirúrgico.

El funcionario fue entrevistado en el acceso al Hospital ABC de Observatorio, en el que Mancera está desde el viernes pasado, y afirmó que la prioridad en este momento es la recuperación del mandatario.

Serrano dijo que ellos no tienen el conocimiento médico para hacer una apreciación de tal naturaleza (que haya sido una negligencia). Por otro lado, el cirujano cardiovascular, Carlos Riera, reconoció que el jefe de Gobierno pudo haber perdido la vida por la punción que le perforó la arteria aorta y le dañó el corazón.

Tras la afectación fue necesario abrir el esternón y utilizar una máquina de rehabilitación pulmonar para mantener con vida al mandatario.

El doctor mencionó que una fisura de esta naturaleza puede hacer perder hasta cinco litros de sangre en un minuto (el cuerpo humano tiene en promedio 5.5 litros de sangre).

¿Mala Suerte?

Especialistas calculan que el riesgo de perforar el corazón en un procedimiento de ablación para corregir una arritmia sucede sólo en el 5% de los casos.

Marco Antonio Alcántara, cardiólogo intervencionista del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE, explicó que este procedimiento consiste en introducir un electrocatéter desde una vena de la ingle hasta llegar al corazón.

Una vez identificado el lugar donde nace la arritmia, el electrocatéter genera pulsos eléctricos que queman la zona del problema.

Al momento de realizar el procedimiento, es posible que los médicos hayan picado la aurícula equivocada y eso es lo que requirió una reparación.

Entre que determinen que sea chana o juana, lo que debe agradecer el Jefe de Gobierno es seguir vivo. Al parecer, uno de los factores que influyeron fue su buena condición física.

3 semanas de reposo

Mancera tendrá que permanecer unas tres semanas en reposo después de ser dado de alta.

Según el especialista Rogelio Robledo, cardiólogo y electrofisiólogo del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre ISSSTE, después de una cirugía a corazón abierto, la recuperación usualmente es rápida, normalmente el paciente permanece en terapia intensiva 2 o 3 días y después es llevado a su cuarto para permanecer en observación otros 3 días.

Ahora Mancera deberá tomar antibióticos, cuidar de su herida y no hacer movimientos bruscos, pues el esternón tarda como 2 meses en sanar.

Habitualmente dan dos o tres semanas de recuperación, antes de que el paciente se reintegre a sus actividades normales.

Si no hubiera habido complicaciones y en vez de operación a corazón abierto hubiera sido solamente la ablación cardiaca, ahora mismo Mancera ya estaría de vuelta en sus oficinas.

¿Cómo ven?

@plumasatomicas

***Vía El Universal, Reforma