La caída en picada de la popularidad de Enrique Peña Nieto a nivel internacional continúa. Ahora, el diario The Financial Times se ha unido a la lista de medios internacionales que han criticado fuertemente la capacidad del presidente y la acciones emprendidas por él para dar solución al caso Ayotzinapa.

“Esto no es “Mover a México”, el lema del gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, este es el viejo México, donde las autoridades locales son ineptas, corruptas y están en colusión con el crimen organizado; donde la vida no vale nada y la justicia es  difícil de alcanzar”, se afirma en el texto de Jude Webber, corresponsal del diario para Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay.

Aunque la administración de Peña ha buscado distinguirse de la de Calderón, la violencia no ha disminuido más que en el manejo mediático. No obstante, continúa el artículo:

“Calderón sí contrarrestó las críticas en 2010, dando la cara a las madres furiosas de Ciudad Juárez después de la masacre de 15  adolescentes en una fiesta cuando la ciudad fronteriza estaba bañada en tal derramamiento de sangre que llegó a denominarse la ‘Ciudad de la Muerte’”.

El Financial Times también recuerda que el presidente ha mostrado más preocupación por asistir a múltiples eventos antes que por aparecer en Iguala:

“Peña Nieto aún tiene que ir a Iguala […] su programa ha sido el de siempre: viajes a todo el país y discursos en eventos como la apertura de un hospital o asistir a un foro sobre medios de comunicación del estado […] Peña Nieto, aclamado como el salvador de México hace sólo ocho meses en la portada de la revista Time, ahora está viendo los titulares internacionales dominados por una mala prensa que estaba trabajando para desterrar”.

El artículo de Webber también critica el estancamiento económico en el que México cayó hace más de un año y del que no ha podido salir contrayendo “las consecuencias nefastas de su propia desaceleración en el gasto público y un cambio de la política de vivienda que azotó las empresas de construcción”.

El diario hace notar la ineficiencia de Peña frente a la crisis de seguridad en Guerrero.

“El gobierno también tiene dificultades para improvisar cuando las bolas curvas empiezan a llegar – tal vez porque algunos de los asesores clave, como jefe del Estado Mayor Aurelio Nuño, son jóvenes y relativamente inexpertos en el gobierno. Peña Nieto no es Álvaro Uribe, el ex Presidente colombiano obsesivamente micro-empresarial que tomó una línea dura en las guerrillas izquierdistas”.

Webber sugiere que la estrategia de encubrir las notas sobre violencia en el país y no presumir de ellas, como hizo Calderón, es justamente uno de los factores que han hecho del caso Ayotzinapa un evento tan sonado a nivel internacional. El ocultamiento de la violencia ha resultado contraproducente para la popularidad de Peña ““tal vez precisamente porque el flujo de noticias sobre la muerte y el crimen se había desacelerado bajo esta Presidencia”.

@plumasatomicas

Vía: Financial Times