Hace un año, un rostro delgado con anteojos y de apariencia serena, aunque temerosa, irrumpió en los medios de comunicación. Ese rostro que de fondo tenía un espejo y un ventanal con persianas blancas sorprendió a propios y extraños en redes sociales, en los noticieros, en periódicos y, desde luego, sorprendió al gobierno estadounidense.

Edward Snowden, exempleado y consultor de la CIA y la NSA, junto a Glenn Greenwald, periodista que trabajó para The Guardian, cambió la historia del mundo al hacer públicos una serie de documentos clasificados con un contenido sensible para las operaciones del gobierno de EE.UU.; documentos que evidencian la magnitud de los alcances de la vigilancia que el gobierno de Barack Obama, y sus antecesores, ejercen sobre el mundo.

Tras este acontecimiento, las especulaciones y mitos sobre el espionaje de Estados Unidos se hicieron una realidad. Los servidores de los principales medios utilizados por la sociedad han sido constantemente vigilados, recabando información de los usuarios para disponerlos al gobierno de Barack Obama. Facebook, Google, Yahoo, Skype, Microsoft, Apple, etc., son el canal de acceso del gobierno estadounidense para sustraer la información de millones de personas.

Junto a estas revelaciones, se dio a conocer el programa de vigilancia masiva PRISM, que justifica su vigilancia bajo el supuesto de seguridad nacional y combate del terrorismo. El programa PRISM opera al menos desde 2007 y es capaz de almacenar documentos, chats, videollamadas, correos electrónicos, etc. Snowden también dio a conocer que EE.UU. tiene diferentes aliados como Reino Unido, Italia, Países Bajos, Francia y Suecia, quienes consienten la vigilancia de sus ciudadanos.

Las revelaciones de Snowden tuvieron diversas consecuencias: por un lado la confirmación de un escenario distópico digno de una película de ciencia ficción: el de la vigilancia, cuya realidad se confirma alejándose de las especulaciones y las teorías de conspiración más torcidas e inimaginables. Tal parece que al gobierno de Estados Unidos le importa poco el hecho de que el mundo sepa sus prácticas. El discurso pretextual de la seguridad nacional ha alcanzado los límites de lo obsceno; el descaro, bajo esta narrativa, reafirmó la posición de panóptico (el ojo que todo lo ve) que el gobierno estadounidense ejerce sobre el mundo.

La situación parece empeorar, pues lejos de dar una respuesta que vele por la seguridad y la privacidad de los ciudadanos, las empresas aliadas a la política de vigilancia estadounidense han creado gadgets que desde fábrica facilitan el acceso del gobierno para monitorear los datos. Hablamos de empresas como HP, AT&T, Verizon y Motorola, convertidas en una policía al servicio del gobierno de Obama.

Por otro lado tenemos la resistencia y la conciencia sembradas por Snowden en la sociedad. Diversas comunidades y organizaciones, además de movimientos, entre los que destacan el software libre, Tor Project, Electronic Frontier Foundation, Quadrature du Net, etc., lograron tomar los elementos expuestos por el exconsultor de la NSA para fortalecer sus prácticas de seguridad informática.

Estas organizaciones también buscan generar elementos legislativos que permitan desarrollar un marco legal para salir de la opresión que representa la vigilancia a niveles globales. La sociedad pudo visibilizar el tamaño de la amenaza que representan Estados Unidos y su estrategia de control.

Las comunidades de software libre ha aprovechado la información filtrada para hacer movilizaciones en las calle, crear campañas y programas para la protección de datos y privacidad, defendiendo internet tanto en entornos digitales como en las calles.

La aportación de Snowden a Latinoamérica también es grande e importante. Snowden reveló que el gobierno de Dilma Rousseff, actual presidente de Brasil, fue espiado por la NSA. A raíz de este hecho, las relaciones entre Brasil y EE.UU. se desarrollan en tensa convivencia, pues el gobierno brasileño también comenzó a espiar a los gobiernos que tengan esta práctica contra ciudadanos y políticos brasileños. En el mismo caso se encuentra el actual presidente de México, Enrique Peña Nieto, quien fue espiado durante la contienda electoral cuando éste fue candidato por la gubernatura de México en 2012, aunque él no ha pronunciado ninguna palabra al respecto ni ha dicho su postura sobre este tema.

Durante el mes pasado, el mismo Snowden sacó a la luz una de las herramientas utilizadas para la vigilancia en países específicos, dentro de los que encontramos a México. El programa Mystic ha operado al menos desde 2009 en países como Kenia, Bahamas, Filipinas y México. Mystic consiste en la recopilación de datos al realizar llamadas por celular. Al día de hoy, el gobierno federal no ha rendido declaración alguna sobre este hecho.

De acuerdo con La Jornada, Mystic requiere de un intermediario para operar. Necesita de empresas y contratistas para poner en marcha el objetivo de espionaje, lo que nos lleva a una pregunta lógica ¿qué empresas están detrás de Mystic? No olvidemos que México ha tenido ya un historial de espionaje con el uso de Fin Fisher, malware que contamina computadoras y teléfonos celulares para ejercer vigilancia, y que es usado por varias secretarías nacionales.

La actual discusión sobre la #LeyTelecom es de vital importancia en este momento decisivo, puesto que de aprobarse una ley como la presentada por el Gobierno Federal, el estado consentiría la legalidad de estas prácticas de control y vigilancia.

A un año de distancia, tenemos una certeza: todas aquellas entidades que ejercen un poder sobre la humanidad desean cambiar internet, desean controlarlo y desaparecer la red tal como hoy la conocemos. El discurso de la seguridad, del antiterrorismo, de la libertad, contrasta fuertemente con la represión y violencia hacia las personas que exigen sus derechos.

Ciudadanos, activistas, periodistas, defensores de derechos humanos en todo el mundo se han manifestado en contra de quienes buscan controlar internet con violencia y abuso de poder.

Edward Snowden enfrentó una situación donde puso en riesgo su vida por hacer lo correcto: confirmarle al mundo las políticas y alcances de la vigilancia masiva del gobierno estadounidense. Pero además, Snowden nos da una pista para hacer frente a este paisaje distópico: nos invita a crear lazos humanos de cooperación global y local para hacer frente a quienes buscan oprimir nuestra privacidad y libertad de expresión. Nos invita a luchar por este espacio social donde podemos aún tener una voz propia.

Existen esfuerzos y bases para hacer frente a la vigilancia, como TOR Project, OTR, GNUPG, que permiten crear una capa de anonimato, estar fuera del registro y cifrar nuestros correos, así como estrategias defensa jurídica global como los 13 principios.

Más información:

https://www.nsa-observer.net/

http://www.eldiario.es/turing/vigilancia_y_privacidad/NSA-programas-vigilancia-desvelados-Snowden_0_240426730.html

http://www.washingtonpost.com/world/national-security/nsa-surveillance-program-reaches-into-the-past-to-retrieve-replay-phone-calls/2014/03/18/226d2646-ade9-11e3-a49e-76adc9210f19_story.html

http://www.24-horas.mx/snowden-filtra-programa-mystic-con-el-que-nsa-graba-llamadas-hasta-un-mes/

www.washingtontimes.com/news/2014/mar/18/snowden-nsa-program-mystic-culls-100-percent-phone/

http://www.eluniversal.com.mx/el-mundo/2013/eu-espio-a-epn-segun-documentos-de-edward-snowden-947146.html

http://www.sexenio.com.mx/articulo.php?id=47184

http://conexiontotal.mx/2014/05/21/los-secretos-de-mystic/

https://es.wikipedia.org/wiki/Off_the_record_messaging

https://www.torproject.org/

https://www.gnu.org/philosophy/free-sw.es.html

https://es.necessaryandproportionate.org/text

https://emailselfdefense.fsf.org/

Texto de Alberto R. León (@_antipop) y Jacobo Nájera (@jacobonajera), #DefenderInternet
Imagen: Irene Soria