La pretensión de inhibir la protesta social avanza. Según el Frente por la Libertad de Expresión y la Protesta Social, conformado por 11 organizaciones de derechos humanos, en el último año se han presentado 16 iniciativas legales para acallar voces inconformes. De esas propuestas, 3 ya han sido aprobadas en el último mes en Chiapas Puebla y Quintana Roo.

En la agenda de muchas legislaturas y gobiernos de nuestro país está la #LeyAntiProtesta, aquella que busca establecer fuertes restricciones contra los mecanismos que los ciudadanos tenemos para exigir el cumplimiento de demandas básicas como el derecho a la seguridad, a la libre expresión en todos los medios, a la transparencia y a la consideración de nuestras iniciativas y exigencias en la toma de decisiones legislativas y administrativas.

En Puebla, Quintana Roo y Chiapas, estas leyes ya son una terrible realidad. En Oaxaca, Jalisco y el Distrito Federal, las iniciativas han sido frenadas por organizaciones de Derechos Humanos, pero son uno de los temas de discusión más importantes y polarizados entre los diputados de estas entidades.

Estas leyes no son espontáneas ni gratuitas. Surgen en el actual escenario de reformas estructurales. Estas reformas, impulsadas todas por el gobierno de la república, tienen impacto sobre nuestros bolsillos y nuestros espacios de expresión. Tienen efectos en el ejercicio de nuestros derechos y en la forma en que, como sociedad e individuos, podemos actuar para buscar un país mejor.

En el actual contexto, también se vive un creciente estado de violencia, estado contra el que múltiples gobiernos han demostrado ineficiencia. Son estos gobiernos los que, en lugar de reaccionar y cumplir con la primera de sus funciones, la de velar por la seguridad, ejercen su fuerza y sus dispositivos contra quienes exigen rendición de cuentas.

Durante este mundial, la aprobación de estas reformas estructurales estará más cerca que nunca. Los legisladores se encuentran en un periodo extraordinario en que piensan aprobar las leyes secundarias de las dos reformas más polémicas: la #LeyTelecom y la #ReformaEnergética.

Con la primera, se pone en peligro nuestra libertad de expresión y la privacidad de nuestra información. Con la segunda, se pone en juego la forma en la que negociaremos con uno de nuestros recursos naturales más valiosos: el petróleo.

Es nuestro derecho exigir una #LeyTelecom que reconozca internet como derecho humano y que proteja nuestras libertades de expresión, información y privacidad. También es nuestro derecho exigir el modelo de #ReformaEnergética que más nos beneficie. Para ejercer ambos, es urgente detener el avance de las leyes que ponen en peligro nuestros espacios de manifestación y nuestro derecho a exigir.

Tú, como nosotros, puedes unirte al llamado que distintas organizaciones están haciendo a instituciones nacionales e internacionales para que velen por tu derecho a exigir un mejor gobierno, con mejores decisiones y que escuche a sus ciudadanos.

Di no a la #LeyAntiProtesta   #LeyBala   

#NoTeQuedesEnLaBanca

Imagen vía: Unión Puebla