La invasión de la luz y el sonido en Proyecta 2014 Edición Puebla

En el marco de del Festival Internacional 5 de Mayo de Puebla 2014, llega la segunda emisión de PROYECTA: Plataforma Internacional de Diseño y Artes Gráficas,  un esfuerzo por mostrar arte poco convencional en espacios públicos para el disfrute de todos. Desde instalaciones que rebasan la noción de cine hasta piezas donde se mezcla magistralmente el movimiento, las luces y el sonido.

Dentro de las piezas a las cuales pudimos asistir, se encontraba  la proyección por parte de Cinema Expandido  en el  Centro Integral de Servicios (CIS) de un remake audiovisual del clásico de la literatura rusa: “La Nariz” de Nicolai Gogol, la cual trata, a grandes rasgos, de un hombre que al despertar se da cuenta que ha perdido su nariz e intenta desesperadamente recuperarla. Algo notable de la pieza es la presencia de un extraordinario equipo,  si bien ninguno está acostumbrado a ver su nombre en  las marquesinas, (o no muy seguido) nadie puede negar su talento.

IMG_5809

 

Entre ellos se encontraba Bernardo Fernández BEF quien realizó la adaptación para el guión. Gracias a su gran sentido del humor logró en la inauguración de la cinta, volver partícipes a los espectadores quienes repetían la frase “corte” la cual pertenecía a la escena del burocrático cajero que atiende al protagonista  cuando va a poner un anuncio clasificado reclamando su nariz perdida. El protagonista de la historia fue interpretado por  Andrés Almeida y la dirección del corto estuvo a cargo de Manuél Alcalá y producido por Carmen Ortega Casanova ambos miembros integrantes de PROYECTA.

SONY DSC

Además del increíble equipo, el  formato de la obra es lo que más destaca, ya que al conjuntar varias pantallas (distintas proyecciones sobre ambos edificios) podía ampliarse el sentido de los diálogos pues aparecía cada uno de los involucrados en una  pantalla distinta, simultáneamente, y podían verse las reacciones de uno sobre lo que el otro le decía. También había escenas donde la persecución hacía  saltar a los actores de una pantalla a otra, o cada pantalla se volvía un enfoque distinto de la misma escena mostrando variantes al espectador de lo que acontecía en la trama. En verdad una obra de la cual estar orgullosos, mexicana y sobre todo avant garde en su género.

IMG_5767

Ya posteriormente en entrevista con Samuel Rivera, integrante de PROYECTA, cree muy probable que este sea el camino que el cine debe seguir, pero que de momento está complacido por haber creado con su equipo de trabajo algo bastante notable y que a la gente le guste.

IMG_5838

A uno pasos de la proyección podía apreciarse otra pieza mexicana, la cual estuvo a  cargo de Juan Pablo Villegas titulada “Senderos”.  Esta instalación consiste de una estación sonora, el nuevo sistema de fuentes del CIS y  bicicletas intervenidas con aparatos que reproducen luz y sonido. La intención era conectar las otras obras de PROYECTA por medio del tránsito de las bicicletas y llevar al público asistente hacia la fuente donde se llevaría  a cabo un juego interesante (pero no majestuoso) de secuencias de movimiento elaboradas con la fuente y las bicicletas. La intención del autor era pensar el espacio en términos de  luz y sonido, por ello que el efecto doppler debía aparecer gracias a las adaptaciones que se realizaron en las bicicletas, no obstante, estas pasaron desapercibidas por la gran mayoría, la rutina establecida por las bicicletas no fue la gran cosa, (esto pudo deberse a que eran voluntarios previamente seleccionados los que hicieron uso de los instrumentos de dos ruedas) y al final mucha gente se quedó más por la ruptura de la cotidianidad más que por las razones que el artista tenía planeadas.

IMG_5756

Al final de nuestro recorrido (al menos del de sopitas.com) pudimos apreciar en la Estrella de Puebla, ubicado en la zona de Angelópolis,  el GNTRN (Magnotrón) de Romain Tardy.

Esta obra consistía en hacer un mapping a la zona donde se ubica la Estrella, por lo cual se montó en varias estructuras pequeñas y en la misma rueda luces LED con las que realizarían increíbles secuencias, en el basamento, una suerte de estalactitas que se iluminaban con diferentes grados de intensidad, varias pantallas al frente y a los costados donde se proyectaron distintos visuales cuya temática principal era la del viaje espacial, aunque a momentos pareciera confuso observar plumas flotando o un tablero con piezas de ajedrez.

IMG_5862

 

La arquitectura musical de la instalación corrió por cuenta de Laurent Delforge, amigo de la infancia del artista, (también nos compartió que uno de los samplers de voz pertenecía al anime de Ulisses 31, serie que de pequeños veían). Todos estos elementos se combinaban con enorme precisión generando una experiencia audiovisual impresionante. El público estaba muy feliz y maravillado por todas las distintas tramas que tejían las luces que cambiaban su intensidad, las formas que se proyectaban en las estructuras con LEDS, la belleza de las imágenes que aparecían en las pantallas y los acordes futuristas y melancólicos

En resumen podemos decir que el GNTRN (Magnotrón) fue un derroche de talento, maquinaria, (dinero) y voluntad para llevar a cabo una instalación de tal envergadura.

El mismo autor confesó en entrevista que se le dificultó lograr la conceptualización de la obra cuando se le asignó trabajar con dicha estructura, primero por el tamaño  y la forma de la Estrella y segundo por algunas restricciones a la hora de “apropiarse del objeto”, ya que el Gobierno de Puebla le prohibió al artista francés instalar en la estructura original un controlador para iniciar las secuencias de luz, sonido y movimiento. Comenta también Romain Tardy que algo interesante fue la idea de construir un robot para poder manipular los elementos  de  toda la obra, y que de cierta forma esa creación de robótica fue algo increíblemente valioso para él y su equipo de trabajo, inclusive podría pensarse como parte de la obra misma (pero que esta no está a la vista).

Cabe recordar que tan solo hace un año Romain Tardy se encontraba en la primera emisión de PROYECTA Oaxaca con su obra THE ARK, igual de buena pero de dimensiones más modestas, por lo cual, en sus propias y hermosas palabras francesas, le resulta un gran logro haber llevado a buen término tan magnatrónica experiencia. Además en comparación con el contexto de Nueva York donde también ha realizado obra, la gente en Puebla le parece menos neurótica (en el buen sentido de la palabra) por lo cual también se lleva una gran experiencia de los habitantes de este país.

Por: Eduardo Guerra