La línea 12 está mal hecha, y además podría ser peligrosa para la ciudadanía. Estudios técnicos encargados por el Sistema de Transporte Colectivo y Proyecto Metro (entidad responsable de la obra) revelan que los convoyes corren al borde del descarrilamiento.

***Actualización 16:30 El exjefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, se deslindó de las fallas en la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo Metro inaugurado por él. En conferencia de prensa en el Estado de Sinaloa, el perredista se deslindó de cualquier responsabilidad y afirmó que la obra “fue una de las más auditadas” de su administración. Aseguró que fue un consorcio internacional el encargado de certificar las especificaciones de planos y obras de la línea hasta que pudiese operar. Así mismo, quiso recordar que Joel Ortega ordenó un “mantenimiento mayor”, que no necesariamente implica irregularidades en la línea. “Hay que acatarlo”, remarcó. Ok… lo bueno es que detener la línea a mitad del día no debe tomarse como señal de falla grave en la obra. Nosotros ya nos habíamos asustado 🙂

***Actualización 13:00 Los cerca de 435 mil usuarios afectados por la suspensión del la línea podrán hacer uso gratuito de las 300 unidades RTP que sustituirán al tren mientras se llevan acabo los trabajos de reparación, que podrían extenderse por un periodo de hasta 6 meses.

***Actualización 11:00 El director del Sistema de Transporte Colectivo Metro, Joel Ortega Cuevas, anunció la suspensión del servicio en la Línea 12 del metro en 12 estaciones por problemas de construcción.

Según Milenio, el primer tramo cerrado será el que incluye estaciones superficiales y elevadas y va de Tláhuac a Culhuacán.

Ortega agregó que se dará servicio gratuito de RTP a los usuarios de la línea.

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Según Reforma, las fallas técnicas y estructurales de la Línea Dorada podrían poner en riesgo a los 435 mil pasajeros que recorren sus 24.5 kilómetros diariamente. De acuerdo con el dictamen elaborado por la firma alemana ILF Consulting Engineer, el problema se presenta en 12 de las 20 estaciones de la línea, un número bastante elevado ¿no?

Uno de los problemas que se reportan es en el trayecto entre Tláhuac y Atlalilco (son 14 kilómetros) en el que se registra desgaste ondulatorio en rieles, lo que provoca desniveles y alineaciones fuera de los parámetros normales.

El tramo más peligroso es el que corre de manera elevada y el punto crítico está en la zona de curvas, de las estaciones Zapotitlán a Nopalera, de Olivos a Tezonco, de Lomas Estrella a San Andrés Tomatlán, entre otros.

Además, el desgaste en los rieles ha provocado también daños a las ruedas férreas de los trenes, por lo cual 6 de los 30 convoyes ya están fuera de servicio.

También las fallas han originado fisuras en los durmientes, así como el aflojamiento y la fractura de los dispositivos que fijan las vías.

En un año se han cambiado ya 4 mil 800 durmientes y 11 mil grapas que sirven para sujetar el riel al durmiente.

Por el peligro que representa a los usuarios, el Metro ha determinado bajar la velocidad a los convoyes, esto contrasta con la idea original de la línea, que estaba pensada para que los convoyes viajaran hasta a 80 kilómetros por hora (ahora viajan a 35).

El resultado de esto es que el recorrido por la línea entera sea de 60 minutos, cuando estaba pensado en hacerse solamente en media hora.

Recordemos que la obra costó al gobierno del Distrito Federal 26 mil millones de pesos…bueno ahora más con los convoyes descompuestos y las piezas que se han tenido que comprar.

Además de que es una línea del metro que causa ruido, es la más ruidosa, importunando, así, a los vecinos debido a las vibraciones (causadas por el desgaste).

¿Y quienes son los responsables?

Pues para empezar la gente que hizo la línea, en este caso el consorcio ICA-Alstom-Carso, pero además de la empresa, los responsables son los que hicieron la licitación, es decir, los funcionarios que, en la administración pasada de la ciudad, se encargaron del proyecto de la nueva línea del metro y concedieron la licitación a esta empresa.

Pero no solamente indigna el dinero que costó pagar que hicieran algo en la ciudad tan mal hecho (y que nos costará aún más dinero), el problema principal es que expone la vida de nuestros ciudadanos. ¿No deberían identificarse específicamente a cada uno de los responsables de poner en riesgo a nuestra ciudadanía y hacer algo al respecto?¿o vamos a tener que esperar a que pase alguna desgracia?

***Vía Reforma