Algunos estudiantes de la Universidad de Austin en Texas, cancelaron hoy su juego “persigue inmigrantes ilegales”¿Cómo se juega?

Se divide al grupo en dos, los border patrol y los ilegales que portan etiquetas con la leyenda “soy inmigrante”; el objetivo es atrapar a los ilegales, los estudiantes que los capturen y los lleven a la mesa de reclutamiento de los Jóvenes Conservadores recibirán certificados de regalo de $25 dólares y cada migrante que logre evitar ser atrapado por la migra, gana.

El grupo Jóvenes Conservadores de Texas (grupo de estudiantes afiliados al Partido Republicano) anunció que el miércoles 20 de noviembre, jugarían ‘atrapa al inmigrante ilegal’, un simulacro de “cacería de indocumentados” en el campus de la Universidad de Texas (UT) en Austin.

“El propósito de este evento es generar discusión a nivel institucional sobre el tema de la inmigración ilegal y cómo afecta nuestras vidas diarias”, dijo un comunicado publicado por el portavoz del grupo Lorenzo García.

Otros grupos en pro de los derechos migrantes tenían el plan de protestar contra el juego, Los Librotraficantes, un grupo de activistas latinos a favor de otras políticas migratorias, tenía planeado entregar carteles  que dijeran “inmigrante ilegal” a los estudiantes para que pudieran cobrar los premios, con el objetivo de revertir el juego, como si los indocumentados se entregaran por voluntad para cobrar la recompensa.

Sin embargo, en un comunicado emitido hoy, García dijo que canceló el evento por temor a que las autoridades universitarias tomarían represalias en contra de su grupo. Funcionarios de la universidad dijeron el lunes que la participación en el juego violaría código de honor de la escuela. García, reconoció que la idea era extravagante, pero que la universidad no debía reprimir las protestas estudiantiles. Añadió que la intención era provocar un debate sobre la reforma migratoria.

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La ley Dream Act promulgada en 2001, permite a los estudiantes indocumentados tienen derecho a asistir a las universidades estatales,(es la que muchos republicanos quieren derogar), medida que algunos estudiantes oriundos de Estados Unidos, como los miembros del YCT consideran injusto. Por ello realizan este tipo de activismo negativo, frecuentemente protagonizan protestas en el campus de Austin para exigir cambios en la ley federal de inmigración.

En septiembre, el mismo grupo de estudiantes realizó una venta de pasteles, en la que cobraban diferentes precios basados ​​en el comprador, acorde a su grupo étnico. En el intento de ser provocativos,  generan un ambiente de exclusión enviando el mensaje de que los estudiantes indocumentados no pertenecen a la Universidad.

¿Por qué esto tendría que preocuparnos?

Esto nos recuerda al experimento de Stanley Milgram, Obedience to Authority: An experimental View. Igual que en la Universidad de Texas era un simulacro, el experimento de Milgram se realizó en la Universidad de Yale para probar cuánto dolor infligiría un ciudadano corriente a otra persona simplemente porque se lo pedían para un experimento científico, en algún punto ambos grupos se creyeron los papeles. El propósito de la investigación fue la de medir la buena voluntad de un participante a obedecer las órdenes de una persona en autoridad, aun cuando éstas pudieran entrar en conflicto con su conciencia personal.

Este es el problema con este juego, estudiantes comunes queriendo generar polémica pueden convertirse en agentes en un proceso destructivo terrible.  La gente repite las ideas que otros han dicho antes, hacen cosas que en otras situaciones no harían por la euforia de estar inmersos en un grupo. La consecuencia de mayor alcance es que la persona se siente responsable ante la autoridad que la dirige, pero no siente ninguna responsabilidad por el contenido de las acciones que la autoridad de prescribe.

Vía: AP