No es otra novela de crimen…

Los locos años setenta, esos años de música disco y desencantamiento político, el triste limbo entre el cielo sesentero y el infierno ochentero. En aquellos años se publicaba la novela Mátalos suavemente, exactamente en el año 74 y cuyo título original era Cogan´s Trade.

Una novela del hampa, una mirada humana a lo criminales ahí donde las haya. Pero no crea querido lector que estoy cayendo en un lugar común. La humanización de los criminales no es el simple ejercicio de adentrarnos en la mente de “personas fascinantes“, la divertida vida de los criminales es más para la revista Quién.  No, Higgins sabe que la humanización del criminal radica en pintarlo indeciso, macho por nervioso, fiel por temeroso y resistente siempre a sí mismo.

En su novela, Higgins nos cuenta la historia de Cogan, un sicario de los bajos fondos de Boston que debe buscar a los responsables de organizar un atraco a una sala de juego clandestina.  El asunto no será tan fácil pues los criminales desde luego no tienen los mismos planes, además, dentro de las organizaciones criminales no hay malos ni buenos, es decir, nadie cae “justamente“, sino el que tropieza, el que no se ha cuidado lo suficiente.

Higgins utiliza una trama llena de saltos temporales (parte de su peculiar manejo del suspenso) que poco a poco van dibujando un panorama que, una vez completo, deja boquiabierto al lector.

Hay pocos que manejan el arte del suspenso como Higgins en sus novelas; es decir, el suspenso es difícil porque literalmente, dejar algo suspendido requiere de equilibrio, de tacto, de lograr que quede ahí flotando en el lugar y durante el tiempo precisos.

Definitivamente una joya del género que además, acaban de trasladar al cine. Acá les dejamos también el tráiler de la película para que sientan un poco el ambiente de la novela y se animen a abrirla.

 

Mátalos suavemente

George V. Higgins

Libros del Asteroide