Los guardias suizos están de acuerdo en que el consumo de marihuana entre los reclusos es buena opción porque los mantiene tranquilos.

Un estudio reciente publicado en la revista International Journal of Drug Policy estima que del 50 a 80 por ciento de los reclusos en las cárceles suizas usan marihuana. El personal penitenciario dijo a los investigadores que observaron que la marihuana es una droga relativamente segura y que tomar medidas enérgicas contra el consumo tendría más efectos negativos que positivos.

El sitio de internet Alternet, explicó que las en las encuestas, los detenidos y guardias revelaron opiniones similares sobre el uso de la marihuana, ambos grupos describieron los efectos de la marihuana como analgésico, tranquilizante y una manera de disminuir la experiencia carcelaria traumática. Las consecuencias negativas incluyen la somnolencia, el aislamiento social y la disminución de la percepción del peligro; los encuestados también dijeron que una regulación más restrictiva podría aumentar el miedo, el tráfico y un cambio hacia el uso de drogas duras.

Varios estudios sugieren una alta prevalencia de consumo de cannabis antes y durante el encarcelamiento, pero las perspectivas subjetivas de los detenidos y del personal hacia su uso en la cárcel son escasas. Esta cuestión se examinó en el marco de un estudio de observación frente al consumo de tabaco en tres cárceles suizas en 2009 y 2010 que involucraron varios componentes cuantitativos y cualitativos. Se examinaron a 58 participantes (31 delincuentes varones, edad media 35 años, y 27 funcionarios de prisiones, edad media 46 años, 33% mujeres).