Hace 3 años, 72 personas fueron masacradas. Tamaulipas no sabe nada, el gobierno no sabe nada, sus familias quieren justicia.

El 22 de agosto del 2010, encontraron 72 personas ejecutadas supuestamente por Los Zetas, en el ejido de El Huizachal del municipio tamaulipeco de San Fernando.  De los cuerpos encontrados, 58 eran hombres y 14 mujeres, 3 fueron en su mayoría inmigrantes provenientes de Centro y Sudamérica, asesinados por la espalda, para posteriormente ser apilados y puestos a la intemperie.Uno solo, a quién los asesinos creyeron muerto es el que avisa, el único sobreviviente, Luis Freddy Lala Pomavilla, ecuatoriano.

  • 21 hondureños,
  • 14 salvadoreños,
  • 10 guatemaltecos
  • 1 ecuatoriano
  • 4 brasileños

Las primeras investigaciones señalan que fueron asesinados porque luego de ser secuestrados, no pagaron el dinero que les exigían para dejarlos libres y también se negaron a formar parte del grupo criminal.

Amnistía Internacional reclamó al Gobierno mexicano su incumplimiento de promesas y la inoperancia en el caso de los 72 inmigrantes asesinados en Tamaulipas, en el noreste de México, a tres años de la masacre. En un comunicado, la organización recordó que se cumplieron tres años de esta masacre registrada en el municipio de San Fernando.

“A pesar de la detención de varios presuntos responsables, la verdad detrás de estos crímenes no ha sido esclarecida ni los responsables han respondido ante la justicia”, señaló.

Hoy, más de 30 organizaciones que defienden los derechos humanos piden someter a un juicio internacional a los gobiernos de México, Estados Unidos y los de los países de origen de los migrantes. La organización 72 migrantes, creada a raíz de este suceso, busca que esto no quede impune y que no se olvide a sus familiares.

“Los encontraron amarrados, a algunos les dieron el tiro de gracia, el rostro contra la tierra. Al sobreviviente habrá que salvarlo de ahora en adelante. Salvarlo de México, salvarlo de si mismo, salvarlo del disparo que no le dio, salvarlo de nuestro continente”