Después de su visita a Brasil, el papa Francisco tomó su vuelo para regresarse a Roma, en el trayecto fue acompañado por una comitiva de periodistas los cuales le hicieron varias preguntas, muchas de ella muy incómodas.

El Papa respondió varias preguntas en su vuelo de regreso al Vaticano, un de ellas fue dirigida hacia lo que estaba sucediendo con los escándalos del Banco Vaticano, a lo cual respondió que se estaba pensando lo que se haría con esa institución.

Después le preguntaron sobre aquellas personas que estaban envueltas en escándalos, como el sacerdote Nunzio Scarano, el cual ha sido acusado de manejar grandes cantidades de dinero negro, a lo que respondió el líder del Estado Vaticano:

«también hay  alguno que no es tan santo. Y esos son los que hacen más ruido. Ya saben que hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece. Y me duelen esas cosas. Hay algunos que dan escándalo. Tenemos este señor en prisión y no ha ido a la cárcel porque se pareciera precisamente a la beata Imelda… No era un santo. Son escándalos y hacen daño»

Sobre la postura de los brasileños que aprobaron una ley en pro del aborto y el matrimonio entre homosexuales, Francisco se remitió a decir que compartía la postura oficial de la Iglesia (o sea, condenarlo). Así mismo en el caso de las mujeres en la Iglesia, que aunque admitió que se necesitaba hacer una teología de la mujer, descartó la posibilidad de que accedieran al sacerdocio (era la misma postura de Juan Pablo II), para sostener esto dijo que la Virgen María tiene más importancia que los apóstoles, pero habría que ver en qué sentido (¿?). ¿Nos está queriendo decir señor Bergoglio que las mujeres son importantes pero que no pueden acceder a situaciones de poder? No entendemos entonces qué sentido tendría esta teología de la mujer, pero bueno.

Sobre el caso de los Vatileaks dijo que no se espantaba ante ese escándalo y sobre la presencia de otro Papa en el Vaticano dijo que era como tener al abuelo en casa (Ratzinger tiene 86 años y Bergoglio tiene 77).

En el caso del Lobby gay del Vaticano expresó:

«Se escribe mucho del lobby gay. Todavía no me he encontrado con ninguno que me dé el carnet de identidad del Vaticano donde lo diga. Dicen que los hay. Cuando uno se encuentra con una persona así, debe distinguir entre el hecho de ser una persona gay y el hecho de hacer lobby, porque ningún lobby es bueno. Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para criticarlo? El catecismo de la Iglesia católica lo explica de forma muy bella. Dice que no se debe marginar a estas personas por eso. Hay que integrarlas en la sociedad. El problema no es tener esta tendencia. Debemos ser hermanos»

 Pues podríamos pedirle a Francisco que si no tiene nada en contra de los gays, le diga a los miembros de su organización y a sus fans (sobre todo a los políticos conservadores) que dejen de atacarlos y poner obstáculos en su lucha por sus derechos ¿no? ¿O qué? ¿Sólo están bien los sacerdotes gay?

Para lo que no sepan lo que es un Lobby, éste es un colectivo con intereses comunes dentro del aparato administrativo de alguna organización política, en este caso sería el Vaticano.

Después de una hora con veinte minutos, el Papa dio por terminada la sesión de preguntas.

VATICANO PAPA

****Vía El País