Hace 11 años, un día como hoy, 11 de septiembre, el mundo fue sacudido con uno de los eventos más trágicos de la historia de los Estados Unidos. Apenas era poco después de las nueve de la mañana cuando las líneas de emergencia se saturaron en Manhattan. Dos aviones comerciales se estrellaron contra las Torres Gemelas.

El pánico invadió al país entero cuando las dos torres del World Trade Center se colapsaron minutos después de que los aviones se hayan estrellado. Alrededor de tres mil personas perdieron la vida ese día: padres, madres, hijos, equipos de rescate, en cuestión de minutos, en medio de todo el caos, perdieron la vida en un atentado terrorista.

¿Qué sintió el pueblo estadounidense?

Serj Tankian, vocalista de la banda System of a Down y activista político nos expresó su opinión de cómo vivió la gente aquel atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001.

“Había mucho miedo en Estados Unidos y creo que la administración del presidente George Bush utilizó estos eventos para obtener lo que quería (petróleo), atacar Irak, un país que no tenía nada que ver con los atentados terroristas y después a Afganistán”, señaló Tankian.

Sobre los casi tres mil muertos que fallecieron en el atentado, el activista político señaló que todos los días muere mucha gente y que cualquier tipo de deceso, que cobre vidas humanas es desastroso.

“Tres mil personas mueren diariamente. Cualquier acto de injusticia en la que matan personas por problemas políticos es catastrófico. Es un crimen contra la humanidad, pero no sólo pasó el 11 de septiembre, pasa todos los días en todo el mundo. Ha pasado en México durante los últimos 50, 60 años bajo el regimen del PRI, antes de Fox y del narcoterrorismo. Ahora tienen un nuevo presidente. ¿Cómo va a funcionar eso?”, enfatizó el vocalista de origen armenio.

Ante un evento tan triste y aterrador como el que se vivió el 11 de septiembre del 2001, la población de Estados Unidos se hundió en el miedo, un estado que fue canonizado por los medios y aprovechado por el gobierno.

Pero Estados Unidos no es la única nación que resintió la lamentable y totalmente condenable tragedia.

Hoy, a once años del incidente, ¿qué ocurre cuando llegamos al país de nuestros vecinos del norte, con nuestros compatriotas que cruzan la frontera para buscar una oportunidad, las aerolíneas, qué está sucediendo en el Medio Oriente?

Esta situación derivó en una reacción que llevó a los estadounidenses a sacrificar sus libertades y comenzar las guerras que hoy han generado un importante impacto en su economía. Hoy, once años después del atentado en Manhattan, los estadounidenses han permitido una invasión en su privacidad y en el mundo, todo bajo la consigna “es por tu seguridad” o “para garantizar tu libertad”. La lista es larga y corre desde trato que uno recibe en los aeropuertos, donde uno no puede entrar a un avión con la leche de su bebé o ir al baño los últimos veinte minutos de un vuelo. Viajar se ha convertido en un largo y molesto proceso que se ha convertido en triste espacio de sospechas, hostilidades y abusos… Todo en nombre de la seguridad.

Al poco tiempo de la caída de las Torres Gemelas, la administración de Buss pidió la atención del mundo para comenzar su cacería de Osama Bin Laden y sus complices de Al Qaeda, dando inicio a una guerra con dos naciones: Afganistán e Irak. Estos dos países en el Medio Oriente se han convertido en una zona de dolor, donde cada año, así como en nuestro país, se presentan lamentables cifras de las muertes de inocentes ciudadanos y soldados estadounidenses que ya no comprenden el sentido de una guerra como esa… Una vez más, esa conflictiva zona del mundo ha tenido que pagar, a mano de los Estados Unidos, el precio de la seguridad del país norteamericano y el de la “libertad”.

Ni tenemos que ir tan lejos. Los resultados de ese trágico día han convertido a Estados Unidos en una rígida nación que ha tensado la relación que llevamos. Hoy, entre tantos factores, entrar como un mexicano, es una pesadilla, más con los actos “terroristas” que han ocurrido en nuestro país durante la guerra de Felipe Calderón.

Hoy, once años después del 11 de septiembre, el mundo no ha logrado ser el mismo y la misma seguridad y libertad por la que luchan los estadounidenses esclaviza y aprisiona cada día más a nuestro país, el Medio Oriente, pero sobre todo, a los Estados Unidos.