Como habrán estado notando a lo largo de las dos últimas semanas le hemos dedicado especial atención a las legislaciones que al rededor del mundo tratan de controlar Internet utilizando el pretexto de la defensa de los Derechos de Autor, hoy es un día importante en la red perfecta, es decir, nuestro adorado internet: las masas se unen en protesta contra la ley S.O.P.A.; en Twitter los TT están ocupados por el fenómeno Wikipedia, Cuevana y miles de sitios bloquearon sus accesos de forma voluntaria para mostrarle al mundo qué sería de él si Internet no existiera.

Todo esto nos parece excelente, el único problema es que todos hablamos sobre una ley norteamericana, y utilizamos nuestras fuerzas, sólo para frenar un problema ajeno, cuando en nuestra casa, en nuestro patio, un fenómeno similar está sucediendo. Estamos hablando de la nueva ley propuesta por el senador Federico Döring, una iniciativa que busca actualizar las leyes que regulan los derechos de autor en la era digital. Sin duda, es muy cierto que hay terrenos que no están del todo regulados por la Constitución, y que hay necesidad de actualizar las normas para que nadie se vea afectado por esas ambiguedades, sin embargo, como decía León Felipe Sánchez en la pasada entrevista sobre S.O.P.A., internet “no es tierra de nadie” y la iniciativa que propone Döring genera más confusiones de las que soluciona. Para entrar en materia, haremos un pequeño recuento de lo que propone Federico Döring en su iniciativa: La iniciativa Döring pretende modificar los artículos 27, en sus fracciones I y IV; el 131 en su fracción I; el 231 en sus fracciones III y X; y también agregará un artículo 151 bis; 232 bis y 232 bis 1 a la Ley Federal del Derecho de Autor. Sus principales cambios son los siguientes: *Prohibe la reproducción, edición o fijación material de una obra, no sólo en medios físicos sino también en cualquier medio Digital. Esto quiere decir que no solo se refiere al intercambio en internet, sino en cualquier formato de esta índole. *La iniciativa pone especial atención a la frase “Puesto a disposición” esto quiere decir que no sólo será condenada la reproducción con fines de lucro, sino también aquella que se hace sin esa intención. Esto quiere decir que según Federico Döring, es un delito compartir tus archivos con alguno de tus amigos siquiera. *La ley Döring pretende castigar a las personas físicas que realicen una “explotación anormal de la obra” (Término que nos hizo el favor de explicarnos León Felipe Sánchez en la entrevista). El problema es que en su definición vincula directamente a las personas físicas con la computadora o el dispositivo móvil con el cual accedieron a la red (eso sí aclara, alámbrica o inalámbricamente), y, específicamente, con la dirección IP. En un país como México, en el que sólo un 29% de las viviendas poseen una computadora y sólo un 21% tiene acceso a internet en casa, el resto de los 34.9 millones de internautas acceden a internet desde una computadora compartida. ¿Cómo entonces rastrearán a los verdaderos responsables de infringir los derechos de autor? sin duda una problemática que generará muchas injusticias. *Esta ley obligará a las compañías proveedoras de internet, a revelar la información confidencial de sus clientes en un plazo de tres días: si una queja es presentada la compañía estará obligada a investigar la dirección IP de donde proviene la infracción. El problema es que el usuario sólo se enterará de que está siendo investigado hasta después de la compañía proveedora de servicios le entregue a las autoridades sus datos personales. *Las multas por cometer estas infracciones, van de los 30 salarios mínimos a los 20 mil, esto quiere decir que la multa puede llegar a un millón, 181 mil, 600 pesos. *De alguna u otra forma, para que esta iniciativa se cumpla, el gobierno deberá implementar un servicio que monitoree la internet en busca de infracciones. Esto sin duda atenta contra la seguridad y la privacidad de los ciudadanos y pone en riesgo sus datos personales de forma inmediata. Estos son hasta aquí los contras de la iniciativa de Federico Döring, sin embargo, para completar nuestra visión nos pareció importante rescatar la opinión de un experto en la materia, aquí tienen nuestra entrevista al respecto con León Felipe Sánchez: